miércoles, 26 de marzo de 2014

Destroy me, parte 5

Capítulo 23
Estas cartas son todo lo que queda.
26 amigos para contar mis historias.
26 letras son todo lo que necesito. Puedo unirlas para crear océanos y ecosistemas. Puedo armarlas entre sí para formar planetas y sistemas solares. Puedo usar letras para construir rascacielos y ciudades metropolitanas pobladas por personas, lugares, cosas e ideas que son más reales para mí que estas 4 paredes.
No necesito nada mas que letras para vivir. Sin ellas no existiría. Ya que estas palabras que escribo son la única prueba que tengo de que sigo viva.
Está extraordinariamente frío esta mañana.
Sugerí hacer un más pequeño, más discreto viaje a los compuestos interiores el día de hoy, sólo para ver si alguno de los civiles parecía sospechoso o fuera de lugar. Estoy comenzando a preguntarme si Kent y Kishimoto y todos los demás están viviendo entre la gente en secreto. Deben, después de todo, tener alguna fuente de alimentos y agua, algo que los ate a la sociedad, dudo que puedan cultivar algo bajo tierra. Pero, por supuesto, todas estas son suposiciones. Ellos podrían muy bien tener una persona que puede producirles alimentos de la nada.
Rápidamente me dirijo a mis hombres, dándoles instrucciones para que se dispersen y no llamen la atención. Su trabajo hoy consiste en ver a todo el mundo, y reportar sus hallazgos directamente a mí.
Una vez que se han ido, me quedo mirando a mi alrededor y estoy a solas con mis pensamientos. Un lugar peligroso para estar.
Dios, parecía tan real en mi sueño.  
Cierro mis ojos, arrastrando una mano por mi cara, mis dedos permanecen contra mis labios. Podía sentirla. Yo realmente podía sentirla. Incluso pensar en ello ahora hace que mi corazón se acelere. No sé lo que voy a hacer si sigo teniendo sueños tan intensos sobre ella. No seré capaz de funcionar en absoluto.
Respiro hondo para calmarme y centrarme. Dejo que mis ojos vaguen naturalmente, y no puedo dejar de estar distraído por los niños corriendo. Parecen tan alegres y despreocupados. De un modo extraño, hace que me ponga triste porque no serán capaces de encontrar la felicidad en esta vida. No tienen idea de lo que han perdido, ni idea de lo que el mundo solía ser.
Algo roza la parte trasera de mis piernas.
Oigo un extraño, dificultoso jadeo; me doy la vuelta.
Es un perro.
Un perro cansado, hambriento, tan delgado y frágil que parece que podría ser derribado por el viento. Pero está mirándome. Sin miedo. Su boca abierta. Lengua colgando.
Me dan ganas de reír a carcajadas.
Echo un vistazo alrededor rápidamente antes de levantar al perro en mis brazos. No necesito darle a mi padre tampoco más razones para castrarme, y no me fío que mis soldados no denuncien algo como esto.
Sólo me gustaría jugar con un perro.
Ya puedo oír las cosas que mi padre me diría.
Llevo la criatura gimiendo a una de las viviendas desocupadas recientemente - acabo de ver a las tres familias salir al trabajo – me agacho detrás de una de las vallas. El perro parece lo suficientemente inteligente como para entender que ahora no es el momento de ladrar.
Me saco el guante y meto a mano en el bolsillo por la Danesa que tomé en el desayuno esta mañana, no tuve la oportunidad de comer algo antes de nuestro temprano comienzo hoy. Y aunque no tengo la menor idea de lo que los perros comen, exactamente, le ofrezco la Danesa de todos modos.
El perro casi muerde mi mano. Se traga la danesa en dos bocados y comienza a lamer mis dedos, saltando contra mi pecho en emoción, finalmente arando en el calor de mi abrigo abierto. No puedo controlar la fácil risa que se escapa de mis labios, no quiero hacerlo. No he sentido ganas de reír en mucho tiempo. Y no puedo evitar sorprenderme de tal pequeño poder que ejercen los animales sin pretensiones con nosotros, rompen tan fácilmente nuestras defensas.
Paso la mano a lo largo de su piel en mal estado, sintiendo que sus costillas sobresalen en ángulos agudos, incómodos. Pero el perro no parece importarle su estado de muerto de hambre, al menos no en este momento. Su cola se está meneando duro, y sigue tirando de mi abrigo para mirarme a los ojos. Estoy empezando a desear haber metido todas las Danesas en mi bolsillo esta mañana.
Algo se rompe.
Oigo un suspiro.
Me giro alrededor.
Salto, alerta, buscando el sonido. Parecía muy cerca. Alguien me vio. Alguien...
Una civil. Y ella está caminando lejos, su cuerpo presionado contra la pared de una unidad cercana.
―¡Hey! ―grito―. Tú, la de ahí...
Ella se detiene. Mira hacia arriba.
Casi colapso.
Juliette.
Ella me mira. Está realmente aquí, mirándome fijamente, con los ojos muy abiertos y en pánico. Mis piernas son de repente de plomo. Estoy clavado en el suelo, incapaz de formar palabras. No sé ni por dónde empezar. Hay tantas cosas que quiero decirle, tanto que nunca le he dicho, y estoy muy feliz de verla―Dios, Estoy tan aliviado
Ha desaparecido.
Me giro alrededor, desesperado, preguntándome si realmente he empezado a perder contacto con la realidad. Mis ojos van a la tierra, el pequeño perro seguía sentado allí, esperando por mí, y lo miro, boquiabierto, preguntándome qué demonios acaba de pasar. Sigo mirando hacia atrás en el lugar que yo pensaba que la vi, pero no veo nada.
Nada.
Tengo una mano por el pelo, tan confuso, tan horrorizado y enojado conmigo mismo que estoy tentado a arrancarme la cabeza.
¿Qué me está pasando?

Diario: Día 1
Ella está en verdad durmiendo en mi cama.
Finalmente le di la oportunidad perfecta de mostrar sus habilidades y ella se desmayó. La diminuta y frágil cosita, debo asegurarme de que coma más, simplemente colapsó en mis brazos. He visto mi parte justa de personas horrorizadas a mis diecinueve años, emociones que compiten en los rostros de mis enemigos moribundos, en mis propios hombres, incluso en mí mismo. Pero el tipo de terror y miedo paralizante en su rostro era tan inesperado como para ser destacable.
Jenkins, sí, yo esperaba que quizás estuviera ligeramente preocupado por su propio bienestar. Pero esta chica. La locura acerca de la que he sido informado estaba en toda su cara justo en ese momento.
Ella me deja perplejo.
Cada archivo que he leído de ella, todos los registros, informes, todos los incidentes archivados, afirman que es cruel y delirante. Pero no lo es. Ella no parece comprender el alcance de sus habilidades, no puede ver el potencial ilimitado que podría tener, ella ni siquiera parece interesada. Ella no se parece en nada a cómo era descrita. Pensé que estaba reclutando a una servicial guerrera, alguien dispuesta a darse rienda suelta, y estaba equivocado salvajemente. Esto va a ser mucho más difícil de lo que esperaba.
También debe tenerse en cuenta que las fotos que se encuentran en sus registros médicos son ridículas. Son una tergiversación de esta chica como para ser risible. Ella está asustada y rota, sí. Pero también está enojada y es deslumbrantemente bella. Estoy seguro de que nunca he visto una criatura tan hermosa en mi vida. Esto viene como una sorpresa, en realidad, estaba preparado para ser al menos ligeramente repelido por ella. Por desgracia, no sólo su belleza me distrae inmediatamente, tales extraños ojos verde azulados, sino que me doy cuenta de una dulzura en su rostro que temo que en realidad podría ser sincera. Todavía no estoy seguro de si es sólo una fachada inteligentemente diseñada para engañar a sus enemigos (lo dudo), pero no puedo correr riesgos con su seguridad.
He decidido que ella no puede, bajo ninguna circunstancia, tener permitido comunicarse con mis hombres. Han sido aislados durante mucho tiempo, una generosa sonrisa de una chica hermosa arruinaría al mejor de ellos. Y por eso precisamente es por lo que decidí que su incidente con Jenkins tenía que ser público. Tenía que asegurarme de que los hombres supieran exactamente de lo que ella era capaz; a ellos no se les permite pensar en ella como una chica dulce y vulnerable, no quiero que ella sea acosada mientras está aquí. Estoy seguro de que será mucho más seguro para ella si es temida, si piensan que es un monstruo salvaje e incontrolable. Es mejor para ella de esa manera. Yo no creo que ella me escuchase si yo fuera a enseñarle simplemente a ser cruel con los soldados.
Una observación tardía (ver abajo)*
* (Una observación tardía, algo irrelevante, pero que se me ocurrió, no obstante: No parece posible que ella haya tenido ninguna experiencia con el género opuesto. Esto, agravado por una vida de degradación y aislamiento, me lleva a creer que no tiene ninguna idea sobre la magnitud de sus atractivos físicos. Esta es una debilidad que debe ser remediada de alguna manera, ella podría utilizar esta información a su favor, debe ser capaz de entender y utilizar cada herramienta en su arsenal. Encontraré una manera de trabajar en esto.)
Ella es una criatura muy obstinada.
Me pelea por sus vestidos y zapatos y se niega a comer su comida, como una especie de niña caprichosa. Se desmorona ante la vista de una decoración lujosa y no parece contenta de tener una verdadera cama en la cual dormir. Es absurdo. ¿Quién sino un niño se opondría a comida y ropa? ¿Qué ser racional niega una comida caliente y un armario lleno de ropa? Cada vez es más evidente para mí que no sólo no sabe cómo luchar, sino que ni siquiera sabe cómo luchar por las cosas correctas. Comida y ropa son elementos básicos y necesarios; una sola vez se me ocurrió que iba a ser infeliz comiendo alimentos sólidos o no estando dispuesta a cambiarse la misma ropa andrajosa que ha usado durante casi un año.
Esa no es la mentalidad de un ser humano vicioso. 
Esa es la mente de una niña rota que piensa que está mostrando resistencia al negarse los componentes más básicos de supervivencia: Alimentos para darle energía. Ropa para proteger su cuerpo. Sueño para revivir su espíritu. Ella no piensa como una luchadora. No sabe cómo equiparse, cómo tomar ventaja de su entorno con el fin de dominar a sus oponentes. Si estuviera pensando como un depredador, estaría tratando de salir de aquí, habría usado la cena como una oportunidad para destruir o desarmar a tantos de mis hombres como fuera posible. Ella no se habría sentado a una mesa llena de comida, negándose a hablar, negándose a comer, negándose a responder a mis preguntas, como si fuera una niña herida mortalmente ofendida a la que se ha ordenado comer sus verduras y llevar un vestido bonito para la cena .
Ella es, en una palabra, inofensiva.
Sólo la he conocido durante menos de un día, así que espero que mis observaciones posteriores prueben que estas primeras hipótesis están equivocadas, pero me parece muy claro que ella no tiene idea de lo que es capaz. Tanto es así, de hecho, que estoy confundido en cuanto a cómo ella incluso llegó a este punto. Ella no es más peligro para la sociedad que un par de tijeras encerradas en un cajón. ¿Cómo pudieron sus padres mirarla con miedo? ¿Cómo podrían ellos, por qué, llevarla a las autoridades? ¿Cómo no vieron los doctores que probablemente tenía más miedo de sí misma que ellos? Ella ha tenido una vida escandalosamente injusta. Prejuzgada. Maltratada.
Encerrada y catalogada como loca sin razón alguna. Ella pudo haber matado a ese pequeño niño, pero hasta yo puedo ver ahora que muy probablemente fue un accidente. La puse a prueba, le di la oportunidad de abrazar su auténtica naturaleza, ser el terror que está acusada de ser y en su lugar se puso de pie gritando delante de mí, con lágrimas corriendo por su rostro, viéndose como si el dolor que ha venido guardando en realidad pudiera matarla.
Estoy sorprendido por mi reacción a ella.
Sorprendido de que mis manos tiemblen un poco mientras escribo esto, que quiera abandonarme a mi propia rabia, a esta ira ciega que siento al saber que se ha cometido una gran injusticia con ella. Ella es tan inocente. Tan pequeña. Pero veo la herida, el dolor cociendo a fuego lento bajo la superficie de su piel, esa obstinación feroz que me da esperanza. Con el tiempo, estoy seguro de que puedo extraer cualquier emoción de ella. Yo puedo ayudarla. Puede ser mucho más de lo que han hecho con ella. Años de abuso, negligencia y crueldad infundadados crearon esta chica acobardada, pero puedo tratar de deshacer el daño. Será más trabajo de lo que había imaginado, pero creo que al final valdrá la pena.
Ella tiene mucho potencial, como un poder tremendo y extraordinario del que no es consciente, y voy a enseñarle como usarlo. Ella ha sido tratada injustamente por el mundo, y la ira que siente, sin duda, (y me esforzaré para sacarla de ella) será el combustible que va a necesitar para defenderse, para vengarse de una manera satisfactoria. Ella va a ser perfecta, y perfectamente adaptada a mis necesidades. Lo sé.

Pero tengo un montón de trabajo que hacer. 

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