domingo, 9 de marzo de 2014

Will Greyson, parte 10

Las canciones varían de estándares de Jazz, hasta covers de bandas de chicos, pero todos los intérpretes tienen una cosa en  común: Como que apestan. Quiero decir, ciertamente no todos apestan de la misma manera, y no todos apestan en igual cantidad, pero todos apestan al menos un poco. Estoy sorprendido cuando mi compañero de almuerzo Ethan, Número 19, prueba ser el mejor cantante hasta ahora, cantando una canción de algún musical llamado ―Spring Awakening. El tipo lo puede hacer bien.
―Podría interpretarte ―dice Jane― si se dejara crecer el cabello y desarrollara una mala actitud.
―No tengo una mala actitud…
―… Es la clase de cosa que una persona con mala actitud dice. ―Jane sonríe.
Veo un par de potenciales Janes en la siguiente hora. La número 24 canta una versión extrañamente buena de una canción dulce y pegajosa de ―Guys and Dolls. La otra chica, la número 43, tiene el cabello liso blanqueado y con rayas azules, y canta ―Mary Had a Little Lamb51. Algo en la distancia entre las canciones infantiles y el cabello azul me parece muy de Jane.
―Voto por ella ―dice Jane, en cuanto la chica llega al segundo Mary.
La última en audicionar es una criatura diminuta y de ojos grandes llamada Hazel, quién canta una canción de Rent. Después de que termina, Tiny corre al escenario para agradecer a todos, y para decir qué geniales estuvieron todos, y qué tan imposiblemente difícil va a ser elegir, y como los que sean llamados de vuelta serán publicados pasado mañana. Todos nos pasan caminando, y finalmente Tiny sale al pasillo con los hombros caídos.
―Tú trabajo se ha reducido ―le digo.
Hace un gesto dramático de inutilidad. ―No vimos a un montón de futuras estrellas de Broadway ―reconoce.
Gary se acerca y dice: ―Me gustaron el número seis, diecinueve, treinta y uno, y cuarenta y dos. Los otros, pues… ―Pone sus manos en el pecho y comienza a cantar―. En algún lugar sobre el arcoíris, muy en lo alto/ El sonido de los Wildkits cantando, me hace querer morir.
―¡Jesús!―digo―, eres como un cantante real. Suenas como Pavarotti.
―Bueno, excepto porque es un barítono―dice Jane, su pretensión de la música se extiende aparentemente hasta el mundo de la ópera.
Tiny chasquea los dedos de una mano apuntando a Gary, emocionado. ―¡Tú! ¡Tú! ¡Tú! Tienes el papel de Kaleb. Felicitaciones.
―¿Quieres que interprete una versión de ficción de mi propio ex-novio? ―pregunta Gary ―. Creo que no.
―¡Entonces Phil Wrayson! No me importa. Elige al que quieras. Dios mío, cantas mejor que todos ellos.
―¡Sí! ―digo―. ¡Te elijo!
―¡Pero tendría que besar a una chica! ― dice él ―. ¡Guácala!
No recuerdo que mi personaje bese a una chica, y comienzo a preguntarle a Tiny sobre eso, pero él me corta en seco, diciendo: ―He estado reescribiendo. ―Tiny halaga un poco más a Gary, y él accede a interpretarme, y, honestamente, lo tomo.
Mientras caminamos por el pasillo para salir de la cafetería, Gary se vuelve hacía mí, ladeando su cabeza y chillando: ―¿Qué se siente ser Will Grayson? Necesito saber lo que se siente desde adentro. ―Se está riendo, pero también parece estar esperando una respuesta.
Siempre pensé que ser Will Grayson significaba ser yo, pero aparentemente no. El otro Will Grayson también es Will Grayson, y ahora Gary lo será también.
―Solo trato de callarme y de que no me importe ―le digo. 
―¡Qué palabras tan conmovedoras! ―sonríe Gary―. Basaré tu personaje en los atributos de las rocas de la orilla del lago: silenciosas, apáticas, y (considerando qué poco se ejercitan) sorprendentemente cinceladas.
Todos se ríen, excepto Tiny, que está escribiendo un mensaje. Mientras salimos del vestíbulo, veo a Ethan parado contra el estante de trofeos de los Wildkits, con la mochila puesta. Camino hacia él, y digo: ―No lo hiciste mal.
Y luego él sonríe y dice: ―Solo espero no ser demasiado sexy para interpretarte. ―Sonríe. Le devuelvo la sonrisa, aunque parece un poco serio―. ¿Nos vemos el Viernes en Clint? ―me pregunta.
―Sí, tal vez ―le digo. Se ajusta la mochila sobre un hombro, y se aleja con un asentimiento de cabeza. Detrás de mí, oigo que Tiny implora dramáticamente:
―¡Alguien dígame que va a estar bien!
―Va a estar bien ―dice Jane―. Los actores mediocres se vuelven gran material.
Tiny respira profundamente, aleja un pensamiento de su mente y dice:
―Tienes razón. Juntos van a ser mejores que la suma de sus partes. ¡Cincuenta y cinco personas audicionaron para mi obra! ¡Mi cabello luce genial hoy! ¡Me saqué una B en mi trabajo de Ingles! ―Su teléfono suena―. Y me acaba de llegar un mensaje de mi nuevo favorito Will Grayson. Estás totalmente en lo cierto Jane: Todo está saliendo a lo Tiny. 
Capítulo Doce
Empieza cuando llego a casa desde Chicago. Tengo veintisiete mensajes de textos de Tiny en mi teléfono y él tiene veintisiete mensajes míos. Estos me mantuvieron ocupado la mayor parte del viaje en tren. En el resto del tiempo, descubrí lo que necesitaba hacer en el momento en el que cruzara la puerta. Porque si la no-existencia de Isaac me va a bajonear, tengo que dejar de lado algunas otras cosas con el fin de no estrellarme contra el suelo. Ya no me importa una mierda. Quiero decir, no creo que me hubiese importado una mierda antes. Pero esa era una clase de ―me-importa-una-mierda de mentira. Esta es una verdadera clase de me-importa-una-mierda. Mamá me está esperando en la cocina, bebiendo una taza de té, hojeando una de esas estúpidas revistas de celebridades ricas enseñando sus casas. Levanta la mirada cuando entro.
Mamá: ¿Cómo estuvo Chicago?
Yo: Mira, mamá, soy totalmente gay, y apreciaría si pudieras evitar enloquecer justo ahora, porque, sí, tenemos el resto de nuestras vidas para lidiar con eso, pero entre más pronto pasemos la etapa de agonía, mejor.
Mamá: ¿La etapa de agonía? 
Yo: Ya sabes, tú rezando por mi alma y maldiciéndome por no poder darte nietos con una esposa y diciéndome cuan desilusionada estás.
Mamá: ¿Realmente piensas que voy a hacer eso?
Yo: Es tu derecho, supongo. Pero si quieres saltarte esta etapa, por mí está bien.
Mamá: Creo que quiero saltarme esa etapa.
Yo: ¿En serio?
Mamá: En serio.
Yo: ¡Vaya! Quiero decir, eso es genial.
Mamá: ¿Puedo tener al menos uno o dos segundos para sorprenderme?
Yo: Claro. Quiero decir, esta no puede ser la respuesta que estabas esperando cuándo me preguntaste cómo estuvo Chicago.
Mamá: Estoy segura de que esa no es la respuesta que estaba esperando.
Estoy mirando su cara para ver si está conteniendo de decir algo, pero parece que las cosas son tal como parecen. Lo que cual es bastante espectacular, considerando todas las cosas.
Yo: ¿Me vas a decir que ya lo sabías?
Mamá: No. Pero me estaba preguntando quién era Isaac. 
Oh, mierda.
Yo: ¿Isaac? ¿Estabas espiándome también?
Mamá: No, es sólo que…
Yo: ¿Qué?
Mamá: Decías su nombre en tus sueños. No estaba espiando, pero te podía escuchar.
Yo: ¡Vaya!
Mamá: No te enojes.
Yo: ¿Cómo podría enojarme?
Sé que es una pregunta tonta. He demostrado que puedo enojarme con cualquier cosa. Hubo una vez en la que desperté en medio de la noche y juré que mi madre había instalado una alarma anti-humo en el techo mientras estaba dormido. Entonces irrumpí en su habitación y comencé a gritar acerca de cómo fue y puso algo en mi habitación sin avisarme, y se despertó y calmadamente me explicó que la alarma anti humo estaba en el pasillo, y de hecho la saqué de su cama para mostrarle, y por supuesto, no había nada en el techo, sólo lo había soñado. No me regañó ni hizo algo parecido. Sólo me dijo que volviera a dormir. El día siguiente fue una porquería para ella, pero ni una vez dijo que se relacionaba conmigo despertándola en medio de la noche.
Mamá: ¿Viste a Isaac mientras estuviste en Chicago? 
¿Cómo le puedo explicar esto a ella? Quiero decir, si solo le cuento que tan solo viajé a la ciudad para ir a una tienda porno a conocer a un chico que resultó no existir, las ganancias de las siguientes semanas en el póker serán gastadas en visitar al Doctor Keebler. Pero ella puede reconocer cuando estoy mintiendo si presta atención. Y no quiero mentir ahora mismo. Entonces cuento la verdad.
Yo: Sí, Lo vi. Su apodo es Tiny. Así es como yo lo llamo, aun cuando es grande. Él es en realidad, ya sabes, muy agradable.
Estamos en un territorio madre–hijo totalmente inexplorado. No solamente en esta casa, quizá en toda América.
Yo: No te preocupes. Solo fuimos al Millennium Park y hablamos un rato. Algunos de sus amigos también estaban ahí. No voy a quedar embarazado.
Mamá de hecho se ríe.
Mamá: Bueno, eso es un alivio.
Se levanta de la mesa de la cocina, y antes de que me dé cuenta, me está abrazando. Por un momento no sé qué hacer con mis manos entonces pienso: No seas estúpido, abrázala de vuelta. Entonces lo hago, y espero que rompa a llorar, ya que uno de nosotros debe de hacerlo. Pero sus ojos están secos cuando se aleja de mí – un poco empañados, quizás, pero la he visto cuando las cosas no están bien, cuándo las cosas se han ido a la mierda, y así que sé lo suficiente para reconocer que esta no es una de esas ocasiones. Estamos bien.
Mamá: Maura ha llamado varias veces. Sonaba molesta.
Yo: Bueno, se puede ir al infierno.
Mamá: ¡Will!
Yo: Lo siento. No quise decir eso en voz alta.
Mamá: ¿Qué pasó?
Yo: No quiero hablar de eso. Solo te voy a decir que realmente, realmente me hirió, y creo que eso es suficiente para mí. Si llama aquí, quiero que le digas que no quiero hablar con ella nunca más. No le digas que no estoy aquí. No mientas cuando esté en otra habitación. Cuéntale la verdad, que se terminó y que nada volverá a ser igual. Por favor.
Ya sea que está de acuerdo o simplemente porque sabe que no tiene caso contradecirme cuando estoy así, mamá solo asiente con la cabeza. Tengo una mamá bastante inteligente, considerando todas las cosas. Es tiempo de que ella deje la habitación (pensé que lo iba a hacer después del abrazo) pero ya que ella está inmóvil, yo hago el movimiento.
Yo: Me iré a la cama. Te veo en la mañana.
Mamá: Will… 
Yo: En verdad, ha sido un día muy largo. Gracias por ser, ya sabes, tan comprensiva. Te debo una. Una grande.
Mamá: No se trata de deber.
Yo: Lo sé. Pero sabes a lo que me refiero.
No quiero irme hasta tener claro que está bien que me vaya. Quiero decir, eso es lo mínimo que puedo hacer. Se acerca y me besa la frente.
Mamá: Buenas noches.
Yo: Buenas noches.
Voy a mi habitación, enciendo mi computador, y me creo un nuevo Nick.
Willupleasebequiet53: ¿Tiny?
bluejeanbaby: ¡Aquí!
Willupleasebequiet: ¿Estás listo?
bluejeanbaby: ¿Para qué?
Willupleasebequiet: El futuro.
Willupleasebequiet: Porque creo que acaba de comenzar. 
Tiny me envía una carpeta con canciones de ―Tiny Dancer. Me dice que espera que me dé inspiración. Los pongo en mi iPod y las voy escuchando mientras camino hacia la escuela a la mañana siguiente.
Hubo un tiempo
Cuándo pensé que me gustaban las vaginas
Pero entonces llegó un verano
Cuándo me di cuenta de algo más fino.
Lo supe desde el momento en que tomó la litera superior
Cómo desesperadamente quería su trasero
Joseph Templeton Oglethorpe el Tercero
Dejó mi corazón cantando como un pequeño pajarito.
¡Verano Gay!
¡Tan precioso! ¡Tan marica!
¡Verano Gay!
¡Fija el tono para mi año!
Mamá y papá no sabían que iluminaban la lámpara
En el momento en el que me enviaron al Campamento de Drama Startruck 
Tantos Hamlets para elegir
Algunos torturados, algunos lindos
Estaba todo listo para luchar con espadas
O tomar la ruta de Ophelia
Había chicos que me llamaban hermana
Y hermanas que me enseñaban acerca de chicos
Joseph me susurró palabras de amor
Y yo le daba de comer Almond Joys
¡Verano Gay!
¡Tan precioso! ¡Tan marica!
¡Verano Gay!
¡Me di cuenta de que Angel sería mi rol
Mamá y papá no saben cuán bien usé su dinero
Cuando aprendí acerca de amor desde la producción de Rent
Besos en las pasarelas 
Que competencia para liderar
Nos enamoramos tantas veces y totalmente
A través de creencias, razas y sexualidad
¡Verano Gay!
¡Terminó pronto! ¡Trascendió!
Verano Gay
¡Mi corazón todavía carga esta canción!
Joseph y yo no duramos hasta septiembre
Pero no puedes apagar los colores gay
Nunca volveré
Al camino heterosexual
Porque ahora cada día
(Sí, cada día)
¡Es el verano
gay!
Ya que nunca he escuchado musicales, no sé si todos suenan tan gays, o si solo es el de Tiny. Sospecho que podría encontrarlos a todos tan gays como este. No estoy completamente seguro de cómo esta canción podría ayudarme a inspirarme a algo más que unirme al club de drama, lo cual ahora mismo es tan poco probable como pedirle una cita a Maura. Tiny me dijo que yo era la primera persona en escuchar esta canción además de su mamá. Entonces, esto cuenta como algo. Incluso si es penoso, es penoso pero de cierta forma dulce.
Esto casi me ayuda a olvidarme de Maura y el colegio por un momento. Pero entonces cuando llego allí, ella está enfrente de mí, y la montaña me recuerda que es un volcán, y no puedo evitar querer tirar lava por todos lados. Paso por delante del lugar dónde usualmente nos encontramos, pero eso no la detiene. Se lanza detrás de mí, diciendo todo tipo de cosas que estarían en una tarjeta Hallmark si Hallmark hiciera tarjetas para personas que inventaban novios en internet para otras personas y luego se quedaban atrapados en las mentiras.
Maura: Lo siento, Will. No quería herirte ni nada por el estilo. Sólo quería molestarte. No sabía lo serio que te lo estabas tomando y soy una perra por eso. Créeme, lo sé, pero era la única manera para acercarme a ti. No me ignores, Will. ¡Háblame!
Sólo voy a hacer como si ella no existiera. Porque todas las otras opciones me dejarían suspendido y/o arrestado.
Maura: Por favor Will. Lo siento. Lo siento tanto. 
Está llorando, y no me importa. Sus lágrimas son para su propio beneficio, no para el mío. La dejaré sentir su dolor que su poesía desea. No tiene nada que ver conmigo. Nunca más.
Trata de pasarme notas durante las clases, pero las tomo de mi mesa y las dejo caer al suelo. Me envía mensajes de texto y los elimino sin leerlos. Trata de hablarme al inicio del almuerzo y construyo un muro de silencio que ni el dolor puede escalar.
Maura: Está bien. Entiendo que estás enojado pero debes saber que seguiré estando aquí cuando ya no estés tan enojado.
Cuándo las cosas se rompen, no es el hecho de que se rompan lo que impide que vuelvan a repararse. Es porque pequeñas piezas se han perdido, los extremos ya no pueden encajar otra vez aunque quisieran hacerlo. Toda la forma ha cambiado.
Y yo nunca, nunca volveré a ser amigo de Maura de nuevo. Y entre más pronto se dé cuenta de esto, menos molesto será todo.
Cuando hablo con Simon y Derek, me doy cuenta de que los dos superaron el desafío de trigonometría ayer, así que sé que no están molestos conmigo por haberlos abandonado. Mi asiento en la mesa de almuerzo sigue siendo seguro. Comemos en silencio por al menos cinco minutos hasta que Simon habla.
Simon: Entonces, ¿cómo estuvo tu gran cita en Chicago?
Yo: ¿Realmente quieres saber? 
Simon: Sí, si era tan grande como para que abandonaras nuestra maratón en trigonometría, realmente quiero saber cómo fue.
Yo: Bien, al principio él no existía, pero luego él existía y fue bastante bueno. Antes, cuando te conté acerca de esto, fui realmente cuidadoso de no usar ningún pronombre, pero ahora me importa una mierda.
Simon: Espera un segundo, ¿Eres gay?
Yo: Síp. Supongo que esa es la conclusión correcta.
Simon: ¡Eso es asqueroso!
Esa no es exactamente la reacción que esperaba por parte de Simon. Estaba esperando algo cercano a la indiferencia.
Yo: ¿Qué es asqueroso?
Simon: Ya sabes. Tú poniendo tu cosa en el lugar dónde él, ummm, defeca.
Yo: Primero que nada, no he puesto mi cosa en ningún lugar. Y, ¿tú no sabes que cuándo un chico y una chica están juntos, él pone su cosa por dónde ella orina y le baja su periodo?
Simon: Oh. No lo había pensado de esa manera.
Yo: Exactamente.
Simon: Pero aun así es raro. 
Yo: No es más raro que masturbarse pensando en un personaje de video juego.
Simon: ¿Quién te contó eso?
Él golpea a Derek en la cabeza con un tenedor de plástico.
Simon: ¿Le contaste sobre eso?
Derek: ¡No le conté nada!
Yo: Me di cuenta yo mismo, en realidad.
Simon: Sólo son los personajes femeninos.
Derek: ¡Y algunos brujos también!
Simon: ¡CALLATE!
Esto no es, debo admitir, como me imaginé que sería ser gay.
Afortunadamente, Tiny me envía mensajes cada cinco minutos o algo así. No sé cómo le hace para que no lo atrapen en clases. Quizás el esconde el teléfono entre los pliegues de su estómago o algo así. Como sea el caso, estoy agradecido, porque es difícil de odiar la vida demasiado cuándo tienes a alguien interrumpiendo tu día con cosas como:
“TENGO FELICES PENSAMIENTOS GAY ACERCA DE TI” y
“QUIERO TEJER UN SUETER PARA TI, ¿DE QUÉ COLOR LO QUIERES?” y
“CREO QUE ACABO DE FALLAR EN UN EXAMEN DE MATEMÁTICAS PORQUE STABA PNSANDO MUCHO N TI”
“¿QUÉ RIMA CON SODOMY TRIAL?” después
“¿LOVOMOTY VILE?” después
“DEBAJO DE MÍ, KYLE”
“DEBAJO DE NILE”
“DEBAJO DE GUILE” luego
POR CIERTO, ES LA CUARTA ESCENA CUANDO EL FANTASMA DE OSCAR WILDE VIENE A MÍ EN SUEÑO.
Sólo entiendo la mitad de lo que él me dice, y usualmente esto me molesta muchísimo. Pero con Tiny, esto no tiene mucha importancia. Quizás algún día lo logre entender. Y si no, ser ignorante podría ser divertido también. El gordito me está convirtiendo en un amable. Es enfermo, lo sé.
También me envía mensajes preguntándome cómo estoy, qué estoy haciendo, cómo me estoy sintiendo, y cuándo nos volveremos a ver. No lo puedo evitar, creo que es como cuando estaba con Isaac. Sólo que sin la distancia. Esta vez, siento que sé con quién estoy hablando. Porque tengo el presentimiento de que con Tiny, como lo ves es como realmente es. Él no se guarda nada. Quiero ser como él. Sólo que sin tener que ganar, como, trescientas libras.
Después de clases, Maura me alcanza en mi casillero. P á g i n a | 217
Maura: Simon me contó que ahora eres oficialmente gay. Que conociste a alguien en Chicago.
No te debo nada, Maura. Especialmente una explicación.
Maura: ¿Qué estás haciendo Will? ¿Por qué le contaste eso?
Porque sí conocí a alguien, Maura.
Maura: Háblame.
Nunca. Voy a dejar que el cierre de mi casillero hable por mí. Voy a dejar que el sonido de mis pasos hable por mí. Voy a dejar que la manera en que no miro hacia ella hable por mí.
Verás, Maura, me importa una mierda.
Esa noche, Tiny y yo intercambiamos mensajes por horas. Mamá me deja solo e incluso me deja quedarme despierto hasta tarde.
Alguien con un perfil falso deja un mensaje en My Space diciéndome maricón. No creo que sea Maura; Alguien de la escuela debe haberme escuchado.
Cuando veo todos los mensajes que tengo en mi email, veo que la cara de Isaac ha sido reemplazada con una caja gris y una cruz roja sobre esta.
“Este perfil ya no existe”, dice.
Así que los correos de él permanecen, pero él ya no existe. 
Al día siguiente veo unas pocas personas mirándome raro en la escuela y me pregunto si es posible, reconstruir el camino que el chisme recorrió desde Simon o Derek hasta el enorme y arrogante patán fulminándome con la mirada. Por supuesto, es posible que el enorme y arrogante patán siempre me haya fulminado, pero apenas lo esté notando ahora. Trato de que me importe una mierda.
Maura no ha aparecido, pero asumo que es porque está planeando su próximo asalto. Quiero decirle que no vale la pena. Tal vez nuestra amistad no estaba hecha para durar más de un año. Tal vez las cosas que nos juntaron (condena, tristeza, sarcasmo) no estaban destinadas a mantenernos juntos. Lo jodido del asunto es que extraño a Isaac y no la extraño a ella. Aun cuando sé que ella era Isaac. Ninguna de esas conversaciones cuentan ya. Siento genuinamente que ella haya tenido que llegar tan locas alturas para hacer que le dijera la verdad, podríamos haber estado mejor si nunca hubiéramos sido amigos en primer lugar. No voy a tratar de castigarla, no voy a decirles a todos lo que ella hizo, o poner algo en su casillero, o gritarle enfrente de todo el mundo. Sólo quiero que se vaya. Eso es todo. El fin.
Justo después del almuerzo, este chico Gideon me alcanza en mi casillero. No hemos hablado realmente desde séptimo grado, cuando fuimos compañeros de laboratorio en ciencias. Después él se fue a los cursos avanzados y yo no. Siempre me gustó pero sólo hemos tenido una relación de ―hola en nuestros caminos por los pasillos. Él es DJ en fiestas, en su mayoría en todas las fiestas a las que yo no voy.
Gideon: Hey, Will.
Yo: Hey.
Estoy seguro que no está aquí para molestarme. La playera de sistema de sonido para una lcd como que lo pone en evidencia.
Gideon: Sí, bueno. He oído que quizás tú eres, ya sabes…
Yo: ¿Ambidiestro? ¿Filatelista? ¿Homosexual?
Sonríe.
Gideon: Sí, y, no lo sé, cuándo me di cuenta de que yo era gay, realmente me molestaba que nadie dijera, ya sabes, ―está muy bien. Entonces sólo quise venir y decir…
Yo: ¿Está muy bien?
Se sonroja.
Gideon: Bueno, sé que suena estúpido pero esa es la esencia. Bienvenido al club. Es uno muy pequeño en la escuela.
Yo: Espero que no haya que pagar una cuota.
Mira a sus zapatos.
Gideon: Bueno, no. No es realmente un club. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario