Las canciones varían de
estándares de Jazz, hasta covers de bandas de chicos, pero todos los
intérpretes tienen una cosa en común:
Como que apestan. Quiero decir, ciertamente no todos apestan de la misma
manera, y no todos apestan en igual cantidad, pero todos apestan al menos un
poco. Estoy sorprendido cuando mi compañero de almuerzo Ethan, Número 19,
prueba ser el mejor cantante hasta ahora, cantando una canción de algún musical
llamado ―Spring Awakening. El tipo lo puede hacer bien.
―Podría interpretarte ―dice
Jane― si se dejara crecer el cabello y desarrollara una mala actitud.
―No tengo una mala actitud…
―… Es la clase de cosa que una
persona con mala actitud dice. ―Jane sonríe.
Veo un par de potenciales Janes
en la siguiente hora. La número 24 canta una versión extrañamente buena de una
canción dulce y pegajosa de ―Guys and Dolls. La
otra chica, la número 43, tiene el cabello liso blanqueado y con rayas azules,
y canta ―Mary Had a Little Lamb‖51. Algo en la
distancia entre las canciones infantiles y el cabello azul me parece muy de
Jane.
―Voto por ella ―dice Jane, en
cuanto la chica llega al segundo Mary.
La
última en audicionar es una criatura diminuta y de ojos grandes llamada Hazel,
quién canta una canción de Rent. Después de que termina, Tiny corre al
escenario para agradecer a todos, y para decir qué geniales estuvieron todos, y
qué tan imposiblemente difícil va a ser elegir, y como los que sean llamados de
vuelta serán publicados pasado mañana. Todos nos pasan caminando, y finalmente
Tiny sale al pasillo con los hombros caídos.
―Tú trabajo se ha reducido ―le
digo.
Hace un gesto dramático de
inutilidad. ―No vimos a un montón de futuras estrellas de Broadway ―reconoce.
Gary se acerca y dice: ―Me
gustaron el número seis, diecinueve, treinta y uno, y cuarenta y dos. Los
otros, pues… ―Pone sus manos en el pecho y comienza a cantar―. En algún lugar
sobre el arcoíris, muy en lo alto/ El sonido de los Wildkits cantando, me hace
querer morir.
―¡Jesús!―digo―, eres como un
cantante real. Suenas como Pavarotti.
―Bueno, excepto porque es un
barítono―dice Jane, su pretensión de la música se extiende aparentemente
hasta el mundo de la ópera.
Tiny
chasquea los dedos de una mano apuntando a Gary, emocionado. ―¡Tú! ¡Tú! ¡Tú!
Tienes el papel de Kaleb. Felicitaciones.
―¿Quieres que interprete una
versión de ficción de mi propio ex-novio? ―pregunta Gary ―. Creo que no.
―¡Entonces Phil Wrayson! No me
importa. Elige al que quieras. Dios mío, cantas mejor que todos ellos.
―¡Sí! ―digo―. ¡Te elijo!
―¡Pero tendría que besar a una
chica! ― dice él ―. ¡Guácala!
No recuerdo que mi personaje
bese a una chica, y comienzo a preguntarle a Tiny sobre eso, pero él me corta
en seco, diciendo: ―He estado reescribiendo. ―Tiny halaga un poco más a Gary, y
él accede a interpretarme, y, honestamente, lo tomo.
Mientras caminamos por el
pasillo para salir de la cafetería, Gary se vuelve hacía mí, ladeando su cabeza
y chillando: ―¿Qué se siente ser Will Grayson? Necesito saber lo que se siente
desde adentro. ―Se está riendo, pero también parece estar esperando una
respuesta.
Siempre pensé que ser Will
Grayson significaba ser yo, pero aparentemente no. El otro Will Grayson también
es Will Grayson, y ahora Gary lo será también.
―Solo trato de callarme y de
que no me importe ―le digo.
―¡Qué
palabras tan conmovedoras! ―sonríe Gary―. Basaré tu personaje en los atributos
de las rocas de la orilla del lago: silenciosas, apáticas, y (considerando qué
poco se ejercitan) sorprendentemente cinceladas.
Todos se ríen, excepto Tiny,
que está escribiendo un mensaje. Mientras salimos del vestíbulo, veo a Ethan
parado contra el estante de trofeos de los Wildkits, con la mochila puesta.
Camino hacia él, y digo: ―No lo hiciste mal.
Y luego él sonríe y dice: ―Solo
espero no ser demasiado sexy para interpretarte. ―Sonríe. Le devuelvo la
sonrisa, aunque parece un poco serio―. ¿Nos vemos el Viernes en Clint? ―me
pregunta.
―Sí, tal vez ―le digo. Se
ajusta la mochila sobre un hombro, y se aleja con un asentimiento de cabeza. Detrás
de mí, oigo que Tiny implora dramáticamente:
―¡Alguien dígame que va a estar
bien!
―Va a estar bien ―dice Jane―.
Los actores mediocres se vuelven gran material.
Tiny respira profundamente,
aleja un pensamiento de su mente y dice:
―Tienes razón. Juntos van a ser
mejores que la suma de sus partes. ¡Cincuenta y cinco personas audicionaron
para mi obra! ¡Mi cabello luce genial hoy! ¡Me saqué una B en mi trabajo de
Ingles! ―Su teléfono suena―. Y me acaba de llegar un mensaje de
mi nuevo favorito Will Grayson. Estás totalmente en lo cierto Jane: Todo está
saliendo a lo Tiny.
Capítulo Doce
Empieza cuando llego a casa
desde Chicago. Tengo veintisiete mensajes de textos de Tiny en mi teléfono y él
tiene veintisiete mensajes míos. Estos me mantuvieron ocupado la mayor parte
del viaje en tren. En el resto del tiempo, descubrí lo que necesitaba hacer en
el momento en el que cruzara la puerta. Porque si la no-existencia de Isaac me
va a bajonear, tengo que dejar de lado algunas otras cosas con el fin de no
estrellarme contra el suelo. Ya no me importa una mierda. Quiero decir, no creo
que me hubiese importado una mierda antes. Pero esa era una clase de
―me-importa-una-mierda‖ de mentira. Esta es una verdadera clase de me-importa-una-mierda.
Mamá me está esperando en la cocina, bebiendo una taza de té, hojeando una de
esas estúpidas revistas de celebridades ricas enseñando sus casas. Levanta la
mirada cuando entro.
Mamá: ¿Cómo estuvo Chicago?
Yo: Mira, mamá, soy totalmente gay,
y apreciaría si pudieras evitar enloquecer justo ahora, porque, sí, tenemos el
resto de nuestras vidas para lidiar con eso, pero entre más pronto pasemos la
etapa de agonía, mejor.
Mamá: ¿La etapa de agonía?
Yo:
Ya sabes, tú rezando por mi alma y maldiciéndome por no poder darte nietos con
una esposa y diciéndome cuan desilusionada estás.
Mamá: ¿Realmente piensas que
voy a hacer eso?
Yo: Es tu derecho, supongo.
Pero si quieres saltarte esta etapa, por mí está bien.
Mamá: Creo que quiero saltarme
esa etapa.
Yo: ¿En serio?
Mamá: En serio.
Yo: ¡Vaya! Quiero decir, eso es
genial.
Mamá: ¿Puedo tener al menos uno
o dos segundos para sorprenderme?
Yo: Claro. Quiero decir, esta
no puede ser la respuesta que estabas esperando cuándo me preguntaste cómo
estuvo Chicago.
Mamá: Estoy segura de que esa
no es la respuesta que estaba esperando.
Estoy mirando su cara para ver
si está conteniendo de decir algo, pero parece que las cosas son tal como
parecen. Lo que cual es bastante espectacular, considerando todas las cosas.
Yo: ¿Me vas a decir que ya lo
sabías?
Mamá: No. Pero me estaba
preguntando quién era Isaac.
Oh,
mierda.
Yo: ¿Isaac? ¿Estabas espiándome
también?
Mamá: No, es sólo que…
Yo: ¿Qué?
Mamá: Decías su nombre en tus
sueños. No estaba espiando, pero te podía escuchar.
Yo: ¡Vaya!
Mamá: No te enojes.
Yo: ¿Cómo podría enojarme?
Sé que es una pregunta tonta.
He demostrado que puedo enojarme con cualquier cosa. Hubo una vez en la que
desperté en medio de la noche y juré que mi madre había instalado una alarma
anti-humo en el techo mientras estaba dormido. Entonces irrumpí en su
habitación y comencé a gritar acerca de cómo fue y puso algo en mi habitación
sin avisarme, y se despertó y calmadamente me explicó que la alarma anti humo
estaba en el pasillo, y de hecho la saqué de su cama para mostrarle, y por
supuesto, no había nada en el techo, sólo lo había soñado. No me regañó ni hizo
algo parecido. Sólo me dijo que volviera a dormir. El día siguiente fue una
porquería para ella, pero ni una vez dijo que se relacionaba conmigo
despertándola en medio de la noche.
Mamá: ¿Viste a Isaac mientras
estuviste en Chicago?
¿Cómo
le puedo explicar esto a ella? Quiero decir, si solo le cuento que tan solo
viajé a la ciudad para ir a una tienda porno a conocer a un chico que resultó
no existir, las ganancias de las siguientes semanas en el póker serán gastadas
en visitar al Doctor Keebler. Pero ella puede reconocer cuando estoy mintiendo
si presta atención. Y no quiero mentir ahora mismo. Entonces cuento la verdad.
Yo: Sí, Lo vi. Su apodo es
Tiny. Así es como yo lo llamo, aun cuando es grande. Él es en realidad, ya
sabes, muy agradable.
Estamos en un territorio
madre–hijo totalmente inexplorado. No solamente en esta casa, quizá en toda
América.
Yo: No te preocupes. Solo
fuimos al Millennium Park y hablamos un rato. Algunos de sus amigos también
estaban ahí. No voy a quedar embarazado.
Mamá de hecho se ríe.
Mamá: Bueno, eso es un alivio.
Se levanta de la mesa de la
cocina, y antes de que me dé cuenta, me está abrazando. Por un momento no sé
qué hacer con mis manos entonces pienso: No seas estúpido, abrázala de
vuelta. Entonces lo hago, y espero que rompa a llorar, ya que uno de
nosotros debe de hacerlo. Pero sus ojos están secos cuando se aleja de mí – un
poco empañados, quizás, pero la he visto cuando las cosas no están bien, cuándo
las cosas se han ido a
la mierda, y así que sé lo suficiente para reconocer que esta no es una de esas
ocasiones. Estamos bien.
Mamá: Maura ha llamado varias
veces. Sonaba molesta.
Yo: Bueno, se puede ir al
infierno.
Mamá: ¡Will!
Yo: Lo siento. No quise decir
eso en voz alta.
Mamá: ¿Qué pasó?
Yo: No quiero hablar de eso.
Solo te voy a decir que realmente, realmente me hirió, y creo que eso es
suficiente para mí. Si llama aquí, quiero que le digas que no quiero hablar con
ella nunca más. No le digas que no estoy aquí. No mientas cuando esté en otra
habitación. Cuéntale la verdad, que se terminó y que nada volverá a ser igual.
Por favor.
Ya sea que está de acuerdo o
simplemente porque sabe que no tiene caso contradecirme cuando estoy así, mamá
solo asiente con la cabeza. Tengo una mamá bastante inteligente, considerando
todas las cosas. Es tiempo de que ella deje la habitación (pensé que lo iba a
hacer después del abrazo) pero ya que ella está inmóvil, yo hago el movimiento.
Yo: Me iré a la cama. Te veo en
la mañana.
Mamá: Will…
Yo:
En verdad, ha sido un día muy largo. Gracias por ser, ya sabes, tan
comprensiva. Te debo una. Una grande.
Mamá: No se trata de deber.
Yo: Lo sé. Pero sabes a lo que
me refiero.
No quiero irme hasta tener
claro que está bien que me vaya. Quiero decir, eso es lo mínimo que puedo
hacer. Se acerca y me besa la frente.
Mamá: Buenas noches.
Yo: Buenas noches.
Voy a mi habitación, enciendo
mi computador, y me creo un nuevo Nick.
Willupleasebequiet53: ¿Tiny?
bluejeanbaby: ¡Aquí!
Willupleasebequiet: ¿Estás
listo?
bluejeanbaby: ¿Para qué?
Willupleasebequiet: El futuro.
Willupleasebequiet: Porque creo
que acaba de comenzar.
Tiny
me envía una carpeta con canciones de ―Tiny Dancer‖. Me dice que espera que me dé inspiración. Los pongo
en mi iPod y las voy escuchando mientras camino hacia la escuela a la mañana
siguiente.
Hubo un tiempo
Cuándo pensé que me gustaban
las vaginas
Pero entonces llegó un
verano
Cuándo me di cuenta de algo
más fino.
Lo supe desde el momento en
que tomó la litera superior
Cómo desesperadamente quería
su trasero
Joseph Templeton Oglethorpe
el Tercero
Dejó mi corazón cantando
como un pequeño pajarito.
¡Verano Gay!
¡Tan precioso! ¡Tan marica!
¡Verano Gay!
¡Fija el tono para mi año!
Mamá y papá no sabían que
iluminaban la lámpara
En el momento en el que me
enviaron al Campamento de Drama Startruck
Tantos Hamlets para elegir
Algunos torturados, algunos
lindos
Estaba todo listo para
luchar con espadas
O tomar la ruta de Ophelia
Había chicos que me llamaban
hermana
Y hermanas que me enseñaban
acerca de chicos
Joseph me susurró palabras
de amor
Y yo le daba de comer Almond
Joys
¡Verano Gay!
¡Tan precioso! ¡Tan marica!
¡Verano Gay!
¡Me di cuenta de que Angel
sería mi rol
Mamá y papá no saben cuán
bien usé su dinero
Cuando aprendí acerca de
amor desde la producción de Rent
Besos en las pasarelas
Que competencia para liderar
Nos enamoramos tantas veces
y totalmente
A través de creencias, razas
y sexualidad
¡Verano Gay!
¡Terminó pronto!
¡Trascendió!
Verano Gay
¡Mi corazón todavía carga
esta canción!
Joseph y yo no duramos hasta
septiembre
Pero no puedes apagar los
colores gay
Nunca volveré
Al camino heterosexual
Porque ahora cada día
(Sí, cada día)
¡Es el verano
gay!
Ya que nunca he escuchado
musicales, no sé si todos suenan tan gays, o si solo es el de Tiny. Sospecho
que podría encontrarlos a todos
tan gays como este. No estoy completamente seguro de cómo esta canción podría
ayudarme a inspirarme a algo más que unirme al club de drama, lo cual ahora
mismo es tan poco probable como pedirle una cita a Maura. Tiny me dijo que yo
era la primera persona en escuchar esta canción además de su mamá. Entonces,
esto cuenta como algo. Incluso si es penoso, es penoso pero de cierta forma
dulce.
Esto casi me ayuda a olvidarme
de Maura y el colegio por un momento. Pero entonces cuando llego allí, ella
está enfrente de mí, y la montaña me recuerda que es un volcán, y no puedo
evitar querer tirar lava por todos lados. Paso por delante del lugar dónde
usualmente nos encontramos, pero eso no la detiene. Se lanza detrás de mí,
diciendo todo tipo de cosas que estarían en una tarjeta Hallmark si Hallmark
hiciera tarjetas para personas que inventaban novios en internet para otras
personas y luego se quedaban atrapados en las mentiras.
Maura: Lo siento, Will. No
quería herirte ni nada por el estilo. Sólo quería molestarte. No sabía lo serio
que te lo estabas tomando y soy una perra por eso. Créeme, lo sé, pero era la
única manera para acercarme a ti. No me ignores, Will. ¡Háblame!
Sólo voy a hacer como si ella
no existiera. Porque todas las otras opciones me dejarían suspendido y/o
arrestado.
Maura: Por favor Will. Lo
siento. Lo siento tanto.
Está
llorando, y no me importa. Sus lágrimas son para su propio beneficio, no para
el mío. La dejaré sentir su dolor que su poesía desea. No tiene nada que ver
conmigo. Nunca más.
Trata de pasarme notas durante
las clases, pero las tomo de mi mesa y las dejo caer al suelo. Me envía
mensajes de texto y los elimino sin leerlos. Trata de hablarme al inicio del
almuerzo y construyo un muro de silencio que ni el dolor puede escalar.
Maura: Está bien. Entiendo que
estás enojado pero debes saber que seguiré estando aquí cuando ya no estés tan
enojado.
Cuándo las cosas se rompen, no
es el hecho de que se rompan lo que impide que vuelvan a repararse. Es porque
pequeñas piezas se han perdido, los extremos ya no pueden encajar otra vez
aunque quisieran hacerlo. Toda la forma ha cambiado.
Y yo nunca, nunca volveré a ser
amigo de Maura de nuevo. Y entre más pronto se dé cuenta de esto, menos molesto
será todo.
Cuando hablo con Simon y Derek,
me doy cuenta de que los dos superaron el desafío de trigonometría ayer, así
que sé que no están molestos conmigo por haberlos abandonado. Mi asiento en la
mesa de almuerzo sigue siendo seguro. Comemos en silencio por al menos cinco
minutos hasta que Simon habla.
Simon: Entonces, ¿cómo estuvo
tu gran cita en Chicago?
Yo: ¿Realmente quieres saber?
Simon:
Sí, si era tan grande como para que abandonaras nuestra maratón en
trigonometría, realmente quiero saber cómo fue.
Yo: Bien, al principio él no
existía, pero luego él existía y fue bastante bueno. Antes, cuando te conté
acerca de esto, fui realmente cuidadoso de no usar ningún pronombre, pero ahora
me importa una mierda.
Simon: Espera un segundo, ¿Eres
gay?
Yo: Síp. Supongo que esa es la
conclusión correcta.
Simon: ¡Eso es asqueroso!
Esa no es exactamente la
reacción que esperaba por parte de Simon. Estaba esperando algo cercano a la
indiferencia.
Yo: ¿Qué es asqueroso?
Simon: Ya sabes. Tú poniendo tu
cosa en el lugar dónde él, ummm, defeca.
Yo: Primero que nada, no he
puesto mi cosa en ningún lugar. Y, ¿tú no sabes que cuándo un chico y una chica
están juntos, él pone su cosa por dónde ella orina y le baja su periodo?
Simon: Oh. No lo había pensado
de esa manera.
Yo: Exactamente.
Simon: Pero aun así es raro.
Yo:
No es más raro que masturbarse pensando en un personaje de video juego.
Simon: ¿Quién te contó eso?
Él golpea a Derek en la cabeza
con un tenedor de plástico.
Simon: ¿Le contaste sobre eso?
Derek: ¡No le conté nada!
Yo: Me di cuenta yo mismo, en
realidad.
Simon: Sólo son los personajes
femeninos.
Derek: ¡Y algunos brujos
también!
Simon: ¡CALLATE!
Esto no es, debo admitir, como
me imaginé que sería ser gay.
Afortunadamente, Tiny me envía
mensajes cada cinco minutos o algo así. No sé cómo le hace para que no lo
atrapen en clases. Quizás el esconde el teléfono entre los pliegues de su
estómago o algo así. Como sea el caso, estoy agradecido, porque es difícil de
odiar la vida demasiado cuándo tienes a alguien interrumpiendo tu día con cosas
como:
“TENGO FELICES PENSAMIENTOS
GAY ACERCA DE TI” y
“QUIERO TEJER UN SUETER PARA
TI, ¿DE QUÉ COLOR LO QUIERES?” y
“CREO QUE ACABO DE FALLAR EN
UN EXAMEN DE MATEMÁTICAS PORQUE STABA PNSANDO MUCHO N TI” y
“¿QUÉ RIMA CON SODOMY TRIAL?” después
“¿LOVOMOTY VILE?” después
“DEBAJO DE MÍ, KYLE”
“DEBAJO DE NILE”
“DEBAJO DE GUILE” luego
POR CIERTO, ES LA CUARTA
ESCENA CUANDO EL FANTASMA DE OSCAR WILDE VIENE A MÍ EN SUEÑO.
Sólo entiendo la mitad de lo
que él me dice, y usualmente esto me molesta muchísimo. Pero con Tiny, esto no
tiene mucha importancia. Quizás algún día lo logre entender. Y si no, ser
ignorante podría ser divertido también. El gordito me está convirtiendo en un
amable. Es enfermo, lo sé.
También me envía mensajes
preguntándome cómo estoy, qué estoy haciendo, cómo me estoy sintiendo, y cuándo
nos volveremos a ver. No lo puedo evitar, creo que es como cuando estaba con
Isaac. Sólo que sin la distancia. Esta vez, siento que sé con quién estoy
hablando. Porque tengo el presentimiento de que con Tiny, como lo ves es como
realmente es. Él no se guarda nada. Quiero ser como él. Sólo que sin tener que
ganar, como, trescientas libras.
Después de clases, Maura me
alcanza en mi casillero. P á g i n a | 217
Maura:
Simon me contó que ahora eres oficialmente gay. Que conociste a alguien en
Chicago.
No te debo nada, Maura.
Especialmente una explicación.
Maura: ¿Qué estás haciendo
Will? ¿Por qué le contaste eso?
Porque sí conocí a alguien,
Maura.
Maura: Háblame.
Nunca. Voy a dejar que el
cierre de mi casillero hable por mí. Voy a dejar que el sonido de mis pasos
hable por mí. Voy a dejar que la manera en que no miro hacia ella hable por mí.
Verás, Maura, me importa una
mierda.
Esa noche, Tiny y yo
intercambiamos mensajes por horas. Mamá me deja solo e incluso me deja quedarme
despierto hasta tarde.
Alguien con un perfil falso
deja un mensaje en My Space diciéndome maricón. No creo que sea Maura; Alguien
de la escuela debe haberme escuchado.
Cuando veo todos los mensajes
que tengo en mi email, veo que la cara de Isaac ha sido reemplazada con una
caja gris y una cruz roja sobre esta.
“Este perfil ya no existe”, dice.
Así que los correos de él
permanecen, pero él ya no existe.
Al
día siguiente veo unas pocas personas mirándome raro en la escuela y me
pregunto si es posible, reconstruir el camino que el chisme recorrió desde
Simon o Derek hasta el enorme y arrogante patán fulminándome con la mirada. Por
supuesto, es posible que el enorme y arrogante patán siempre me haya fulminado,
pero apenas lo esté notando ahora. Trato de que me importe una mierda.
Maura no ha aparecido, pero
asumo que es porque está planeando su próximo asalto. Quiero decirle que no
vale la pena. Tal vez nuestra amistad no estaba hecha para durar más de un año.
Tal vez las cosas que nos juntaron (condena, tristeza, sarcasmo) no estaban
destinadas a mantenernos juntos. Lo jodido del asunto es que extraño a Isaac y
no la extraño a ella. Aun cuando sé que ella era Isaac. Ninguna de esas
conversaciones cuentan ya. Siento genuinamente que ella haya tenido que llegar
tan locas alturas para hacer que le dijera la verdad, podríamos haber estado
mejor si nunca hubiéramos sido amigos en primer lugar. No voy a tratar de
castigarla, no voy a decirles a todos lo que ella hizo, o poner algo en su
casillero, o gritarle enfrente de todo el mundo. Sólo quiero que se vaya. Eso
es todo. El fin.
Justo después del almuerzo,
este chico Gideon me alcanza en mi casillero. No hemos hablado realmente desde
séptimo grado, cuando fuimos compañeros de laboratorio en ciencias. Después él
se fue a los cursos avanzados y yo no. Siempre me gustó pero sólo hemos tenido
una relación de ―hola‖ en nuestros caminos por los
pasillos. Él es DJ en fiestas, en su mayoría en todas las fiestas a las que yo
no voy.
Gideon: Hey, Will.
Yo: Hey.
Estoy seguro que no está aquí
para molestarme. La playera de sistema de sonido para una lcd como que lo pone
en evidencia.
Gideon: Sí, bueno. He oído que
quizás tú eres, ya sabes…
Yo: ¿Ambidiestro? ¿Filatelista?
¿Homosexual?
Sonríe.
Gideon: Sí, y, no lo sé, cuándo
me di cuenta de que yo era gay, realmente me molestaba que nadie dijera, ya
sabes, ―está muy bien‖. Entonces sólo quise venir y decir…
Yo: ¿Está muy bien?
Se sonroja.
Gideon: Bueno, sé que suena
estúpido pero esa es la esencia. Bienvenido al club. Es uno muy pequeño en la
escuela.
Yo: Espero que no haya que
pagar una cuota.
Mira a sus zapatos.
Gideon: Bueno, no. No es realmente un club.
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