martes, 4 de marzo de 2014

Will Grayson, parte 3

La verdad es, pensar sobre la depresión aparta la mierda fuera de mí, entonces vuelvo al estudio y veo otros capítulos de La Ley & el Orden. Isaac no se conecta hasta las 8, entonces espero hasta esa hora. Maura llama pero no tengo energía como para decirle nada excepto lo que está pasando en La Ley & el Orden, y ella odia cuando hago eso. Entonces dejo que atienda el contestador.
Yo: Es Will. ¿Por qué mierda me estas llamando? Deja un mensaje y tal vez te llame de vuelta. [BEEP]
Maura: Hola perdedor. Estoy tan aburrida que hasta te estoy llamando. Supuse que si no estás haciendo nada podría ser la madre de tus hijos. Oh, bueno. Creo que voy a llamar a Joseph y pedirle que lo hagamos en el pesebre, y engendrar otro niño dios
Para cuando me doy cuenta son casi las 8. Y aún a esa hora, no me importa demasiado como para devolverle la llamada. Tenemos estas cosas de llamarnos de vuelta, eso no lo hacemos muy seguido. En cambio, me dirijo a la computadora y es como si me convirtiera en una pequeña niña que está a punto de ver su primer arcoíris. Llego mareado y nervioso y esperanzado y desesperado y me digo a mí mismo que no debo mirar obsesivamente a mi lista de amiguitos, pero mientras se va proyectando en el interior de mis parpados. A las 8.05 su nombre aparece, y empezó a contar. Cuento solo hasta 20 antes de que su recuadro aparezca.
Boundbydad: Saludos! 
Grayscale: Y saluditos!
Boundbydad: Estoy agradecido de que estés acá.
Grayscale: Estoy agradecido por estar acá.
Boundbydad: En el trabajo= El peor! Día! Del mundo! esta chica trato de robar y no fue ni siquiera sutil. Suelo tener algo de simpatía por los ladrones de tiendas.
Boundbydad: Pero ahora solo quiero verlos tras las rejas. Le dije que lo pusiera en su sitio y ella actuó como "¿Ponerlo de nuevo en su sitio?" hasta que revise su bolsillo y saque el disco. ¿Y qué es lo que ella dijo sobre eso? "oh".
Grayscale: Ni siquiera un ―perdón?
Boundbydad: Ni siquiera.
Grayscale: Las chicas apestan.
Boundbydad: Y los chicos somos ángeles? J
Seguimos así como por una hora. Desearía que pudiéramos hablar por teléfono, pero sus padres no lo dejan tener un celular y yo no sé si mi mama a veces revisa mi celular cuando estoy en la ducha. Esto está bien, igual. Es una parte del día donde el tiempo parece valer.
Pasamos nuestros usuales diez minutos despidiéndonos.
Boundbydad: De verdad tengo que irme.
Grayscale: Yo también. 
Boundbydad: Pero no quiero.
Grayscale: Yo tampoco.
Boundbydad: Mañana?
Grayscale: Mañana!
Boundbydad: Te deseo.
Grayscale: Te deseo también.
Es peligroso porque es una regla mía nunca desear nada. Demasiadas veces cuando era un chico, rogué o puse ojitos de gato y me entregué devotamente esperando por algo. Hasta pensaba que algunas partes de mi habitación eran mejores para desear que otras -debajo de la cama estaba bien, pero sobre la cama no; el fondo del closet estaba bien, mientras que mi caja de zapatos con cartas de béisbol estuviera en mi regazo. Nunca en mi escritorio, pero siempre con el cajón de medias abierto. Nadie me dijo estas reglas- me las guarde para mí mismo. Podía pasar horas pidiendo un deseo en particular −y en cada momento, yo me tuve que chocar con una pared de rotunda indiferencia. Tanto como si fuera por un hámster o como para que mi mamá deje de llorar− el cajón de medias estaría abierto y yo estaría sentado detrás de mi cesta de juguetes con tres figuras de acción en una mano y un carro de Matchbox en la otra. Nunca esperé que algo mejorara −solamente una cosa esperé que mejorara. Y nunca lo hizo. Entonces me rendí. Me rendí cada día.
Pero no con Isaac. Me asusta a veces. Desear que funcione. 
Más tarde recibí un mail de él.
Siento como si mi vida estuviera tan dispersa. Como si todo fueran pequeños pedazos de papel y alguien prende el ventilador. Pero al hablarte, siento como si ese ventilador se apagara por un momento. Como si las cosas pudieran tener sentido. Tú me vuelves a unir completamente, aprecio mucho eso.
DIOS, ESTOY TAN ENAMORADO. 
Capítulo Tres
Nada sucede por una semana. No me refiero a esto en sentido figurado, como si hubiera una escasez de eventos significativos. Me refiero a que na-da ocurre. Un total estancamiento. Es una especie de cielo, a decir verdad.
Está el levantarse, el bañarse, la escuela, el milagro de Tiny Cooper y el escritorio, la mirada quejumbrosa a mi reloj del Burger King Kids Meal Magic School Bus durante cada clase, el alivio que trae consigo el timbre del octavo periodo, el autobús, las tareas, la cena, los padres, el bloqueo de la puerta, la buena música, el Facebook y la lectura de las actualizaciones de estado de las personas, sin escribir una porque mi política de callar se extiende a la comunicación textual, y luego está la cama, despertar, la ducha y otra vez la escuela. No me importa. Mientras la vida pasa, tomaré la tranquila desesperación sobre la bipolaridad radical.
Y luego el jueves en la noche, voy a casa, Tiny me llama, y algunas cosas empiezan a suceder. Digo hola, y luego Tiny, a manera de introducción, dice:
―Deberías venir a la reunión de la Alianza Gay-Heterosexual de mañana.
Y digo, No es nada personal, Tiny, pero realmente no entro en alianzas. De alguna manera, conoces mi política para actividades extracurriculares. 
―No, no la conozco ―dice Tiny.
―Bueno, me opongo a ellas ―digo―solo las actividades curriculares ya son un montón. Escucha, Tiny. Debo irme. Mamá está en la otra línea ―cuelgo. Mamá no está en la otra línea, pero necesito colgar, porque no puedo entrar en ninguna conversación.
Pero, Tiny llama de vuelta. Y dice: ―En realidad necesito que vengas porque debemos tener nuestros números de afiliación. La financiación de las escuelas está parcialmente decidida por asistencia a las reuniones.
―¿Por qué necesitas dinero de la escuela? Tienes tu propia casa.
Necesitamos dinero para que podamos organizar nuestra producción de TinyDancer.
―Oh. Mi. Dulce. Santo. Dios ―digo, porque TinyDancer es este musical, escrito por Tiny. Es básicamente la historia de vida algo ficticia de Tiny, excepto que es cantada, y es –quiero decir, no uso este adjetivo ligeramente– el musical más gay en toda la historia humana. Que ya es decir algo. Y por gay, no digo que apeste. Solo digo que es gay. Es en realidad –como musical- bastante bueno. Las canciones son pegadizas. Estoy particularmente aficionado con ―The Nosetackle (Likes Tight Ends) que incluye los memorables versos pareados, ―The locker .
―¿Qué?―gimotea Tiny.
―Me preocupa que pueda ser, uh, -lo que Gary dijo el otro día, malo para el equipo―digo.
―¡Esa es exactamente la clase de cosas que puedes decir mañana!―Tiny responde, sólo una pizca de decepción en su voz.
―Voy a ir ―digo, y cuelgo. Me llama de nuevo, pero no contesto, porque estoy en Facebook, mirando el perfil de Tiny, navegando a través de sus 1,532 amigos, cada uno más lindo y más a la moda que el anterior. Estoy tratando de descubrir quien, precisamente, está en la Alianza Gay-Heterosexual, y si pueden convertirse en un no-molesto Grupo de Amigos. Hasta ahora puedo decir, que es solo Gary, Nick y Jane.
Estoy entrecerrando los ojos en la pequeña foto de perfil de Jane en la que parece tener su brazo alrededor de algún tipo de mascota de tamaño natural en patines de hielo.
Y justo ahí, tengo una solicitud de amistad de ella. Un par de segundos después la acepto, elle me envía un mensaje.
Jane: ¡Eh!
Yo: Eh. P á g i n a | 50
Jane: Lo siento, eso debió haber sido un uso inapropiado del signo de exclamación.
Yo: Ah. Todo bien.
Miro su perfil. La lista de música favorita y libros favoritos es exageradamente larga, y solo veo la A de su lista musical antes de rendirme. Se ve linda en sus fotos, pero no es como en la vida real –su sonrisa en la foto no es su sonrisa.
Jane: He escuchado que Tiny te está reclutando para la AGH.
Yo: Ciertamente.
Jane: Deberías venir. Necesitamos miembros. Es algo patético, en realidad.
Yo: Sí, creo que iré.
Jane: Genial. No sabía que tenías un Facebook. Tu perfil es gracioso. Me gusta ―ACTIVIDADES: debe incluir gafas de sol.
Yo: Tienes más bandas favoritas de las que tienen los ex novios de Tiny.
Jane: Sí, bueno. Algunas personas tienen vidas; otras tienen música.
Yo: Y algunas personas no tienen ninguna de las dos.
Jane: Anímate, Will. Estás a punto de ser el hombre heterosexual más sexy de la Alianza Gay-Heterosexual. 
Tengo la sensación está habiendo algo de coqueteo. Ahora, no me malinterpreten. Me gusta coquetear tanto como a cualquier otro, siempre que cualquier otro haya visto en repetidas ocasiones a su mejor amigo destrozado por amor. Pero, nada viola las reglas de callar y no preocuparse tanto como el coqueteo —excepto posiblemente por aquel momento encantadoramente horrible cuando respondes al coqueteo, ese momento en el que sellas tu angustia con un beso. Debe haber una tercera regla, en realidad: 1. Cállate. 2. Que no te importe demasiado. Y 3. Nunca beses a una chica que te gusta.
Yo, después de un momento: ¿Cuántos hombres heterosexuales hay en la AGH?
Jane: Ese eres tú.
Me rio a carcajadas, y me siento como un tonto por incluso pensar en coquetearle. Jane es una solo una inteligente chica sarcástica con el pelo demasiado rizado.
Y así, llego a esto: A las 3:30 de la tarde del día siguiente, suena la campana del octavo período, y por un nanosegundo, siento las endorfinas chisporrotear a través de mi cuerpo que por lo general indican que he sobrevivido con éxito a otro día de escuela sin que pase nada, pero luego recuerdo: el día aún no ha terminado.
Camino fatigosamente arriba mientras una avalancha de gente corre hacia abajo, en su camino hacia el fin de semana.
Llego al salón 204A. Abro la puerta. Jane está de espaldas a mí con su trasero en una mesa y los pies sobre una silla. Ella lleva una camiseta amarillo pálido y por la forma en que está inclinada, puedo ver un poco de la parte baja de su espalda.
Tiny Cooper está extendido por toda la delgada alfombra, usando su mochila como almohada. Lleva jeans ajustados, que se parecen mucho a embutidos de cubierta jean. En este momento, los tres constituimos la Alianza Gay-Heterosexual.
Tiny dice: ―¡Grayson!
―Este es el Club De La Homosexualidad Es Una Abominación, ¿no?
Tiny se ríe. Jane sólo se sienta de espaldas a mí, leyendo. Mis ojos regresan a la espalda de Jane, porque tienen que ir a alguna parte, y Tiny dice: ―Grayson, ¿estás abandonando tu asexualidad?
Jane se da la vuelta cuando corto a Tiny de un vistazo y murmuro: ―Yo no soy asexual. Soy arelacional.
Tiny le dice a Jane, ―Quiero decir, es una tragedia, ¿no es así? Lo único que Grayson tiene a su favor es que es adorable, y sin embargo se niega a tener citas. A Tiny le gusta molestarme. Lo hace por el puro placer de hacerme enojar. Y funciona.
 ―Cállate, Tiny.
―Quiero decir, yo no lo veo―, dice. ―No es nada personal, Grayson, pero tú no eres mi tipo. A) No prestas suficiente atención a la higiene, y B) Toda la basura que tienes a tu favor es la basura que me parece totalmente carente de interés. Quiero decir, Jane, creo que podemos estar de acuerdo que Grayson tiene brazos bonitos.
Jane se ve ligeramente en pánico, y salto para salvarla de tener que hablar. ―Tienes la forma más rara de insinuarte, Tiny.
―Nunca te me insinuaría, porque no eres gay. Y, además, los chicos que gustan de chicas son nada-sexys de por sí. ¿Por qué te gustaría alguien a quien no puedes gustarle?
La pregunta es retórica, pero si no hubiese estado tratando de callarme, hubiera respondido: Te gusta alguien a quien no le gustas, porque el amor no correspondido puede ser superado de una forma en que el amor una vez correspondido no.
Después de un momento, Tiny dice: ―Las chicas heterosexuales piensan que él es lindo, es todo lo que estoy diciendo ―. Y luego me di cuenta de la magnitud de la locura. Tiny Cooper me ha traído a una reunión de Alianza Gay-Heterosexual para engancharme con una chica.
Lo cual es, por supuesto, una idiotez de una profunda y polivalente manera que sólo un profesor de inglés podría esclarecer plenamente. Al menos Tiny finalmente se calla, con lo cual empiezo a mirar el reloj y preguntarme si esto es lo que sucede en una reunión AGH —tal vez los tres simplemente nos sentemos aquí durante una hora en silencio, con Tiny Cooper volviendo la habitación tóxicamente incómoda cada cierto tiempo con sus comentarios no-sutiles, y luego, al final entremos en un círculo y gritemos ¡VAMOS GAYS! o algo así. Pero entonces llegan Gary y Nick con algunos chicos que reconozco vagamente, una chica con un corte poco femenino vistiendo una camiseta de Rancid gigantesca que se le llega casi hasta las rodillas, y este profesor de Inglés, el Sr. Fortson, que nunca me ha dado clases, lo que tal vez explica por qué me sonríe.
―Sr. Grayson, ―dice el Sr. Fortson. ―Es bueno tenerlo aquí. Disfruté de su carta al editor un par de semanas atrás.
―El mayor error de mi vida―, le digo.
―¿Por qué?
Tiny Cooper salta luego. ―Es una larga historia que involucra callar y no preocuparse―. Yo asiento con la cabeza.
―Oh Dios mío, Grayson, ―Tiny susurra. ―¿Te he dicho lo que Nick me dijo? ―Estoy pensando Nick Nick Nick , ¿quién demonios es Nick? Y luego echo un vistazo a Nick, que no está sentado al lado de Gary, que es la Pista A. También está enterrando su cabeza en sus brazos, que es la Pista B.
Tiny dice: ―Él dijo que puede verse a sí mismo conmigo. Esas palabras. Puedo verme a mí mismo contigo. ¿No es simplemente la cosa más fantástica que jamás hayas escuchado?―Por la
inflexión de Tiny, no puedo decir si la cosa es fantásticamente divertida o increíblemente maravillosa, así que sólo me encojo de hombros.
Nick suspira, con la cabeza contra el escritorio, murmura: ―Tiny, ahora no. ―Gary pasa los dedos por su cabello y suspira. ―Es malo para el equipo, todo tu poli amor.
El Sr. Fortson llama al orden con un martillo. Un martillo real. Pobre tipo. Me imagino que en la universidad o lo que sea, no se imaginó que el uso de martillo sería parte de su carrera docente.
―Está bien, así que tenemos ocho personas hoy. Eso está muy bien, muchachos. Creo que la primera orden del negocio es el musical de Tiny, TinyDancer. Tenemos que decidir si se debe solicitar a la administración que financie esta obra, o si nos gustaría centrarnos en cosas diferentes. Educación, sensibilización, etc.
Tiny se sienta y anuncia, ―TinyDancer tiene que ver con la educación y la conciencia.
―Sí ―dice Gary sarcásticamente. ―Hacer que todo el mundo sea consciente y educado sobre Tiny Cooper.
Los dos chicos que están con Gary se ríen disimuladamente, y antes de que pueda pensar en ello digo: ―Oye, no seas un idiota, Gary ―porque no puedo dejar de defender a Tiny.
Jane dice: ―Mira, ¿la gente va a burlarse de esto? Absolutamente. Pero es honesto. Es gracioso, es preciso, y no está lleno de mierda. Se muestra a la gente gay como completa y complicada, no sólo como ―oh, Dios mío tengo que decirle a mi padre que me gustan los chicos y wah-wah es tan difícil.
Gary rueda los ojos y exhala a través de los labios fruncidos como si estuviera fumando. ―Cierto. Sabes lo difícil que es ―le dice a Jane ―Ya que eres-oh, espera, tú no eres gay.
―Eso es irrelevante, ―responde Jane. Miro a Jane, que está dando una mirada a Gary cuando el Sr. Fortson comienza a hablar acerca de cómo no se puede tener alianzas dentro de la Alianza o de lo contrario no hay Alianza global. Me pregunto cuántas veces puede utilizar la palabra alianza en una oración cuando Tiny Cooper corta al Sr. Fortson diciendo, ―Eh, espera, Jane, ¿eres heterosexual?
Y ella asiente con la cabeza sin realmente mirar hacia arriba y luego murmura: ―Quiero decir, creo que sí, de todos modos.
―Deberías salir con Grayson, ―dice Tiny. ―Él cree que eres super linda.
Si estuviera parado en una pesa completamente vestido, empapado, sosteniendo pesas de cinco kilos en cada mano y equilibrando una pila de libros de tapa dura en mi cabeza, pesaría alrededor de 180 libras, que es aproximadamente el equivalente del peso del tríceps izquierdo de Tiny Cooper. Pero en este momento, podría sacarle la mierda de vida a Tiny Cooper. Y lo haría, lo juro por Dios, excepto que estoy demasiado ocupado tratando de desaparecer. 
Estoy sentado aquí pensando, Dios, te juro que voy a hacer un voto de silencio, me mudaré a un monasterio y te adoraré todos los días de mi vida si sólo por esta vez me proporcionas una capa de invisibilidad, vamos, vamos, por favor, por favor, capa de invisibilidad ahora, ahora, ahora. Es muy posible que Jane esté pensando lo mismo, pero no tengo ni idea, porque ella no habla tampoco, y no puedo mirarla a causa de cuan cegado estoy por la vergüenza.
La reunión dura treinta minutos más, tiempo durante el cual no hablo, ni me muevo, ni respondo de ninguna manera a los estímulos. Deduzco que Nick le sugiere a Gary y a Tiny una especie de maquillaje, y la Alianza acuerda obtener dinero para ambos TinyDancer y una serie de volantes destinados a la educación. Hay un poco más de charla, pero vuelvo a oir la voz de Jane.
Y entonces termina, y fuera de mi visión periférica veo a todos salir, pero me quedo quieto. En la última media hora, he recopilado una lista mental de aproximadamente 412 formas con las que podría matar a Tiny Cooper, y no me voy, hasta que me he decidido por la más apropiada. Finalmente decido que voy simplemente a apuñalarlo una y mil veces con un bolígrafo. Al estilo de Jailhouse. Me pongo de pie y salgo. Tiny Cooper está apoyado contra una fila de armarios, esperándome.
―Escucha, Grayson ―dice, y camino hacia él, empuñando su polo, estoy de puntillas, y mis ojos están frente a su nuez de Adán, digo: ―De todas las cosas miserables que has hecho, chupapijas.
Tiny se ríe, lo que sólo me enloquece, y dice, ―No puedes llamarme chupapijas, Grayson, porque A) No es un insulto, y B) Sabes que no lo soy. No aún. Trágico.
Suelto su camiseta. Tiny no es físicamente intimidable. ―Bueno, lo que sea ―le digo. ―Saco de mierda. Imbécil. Amante de vaginas.
―Eso sí que es un insulto―, dice, ―Pero escucha, amigo. Le gustas. Cuando salió hace un momento se acercó a mí y estaba como, ―¿Realmente quisiste decirlo o estabas simplemente bromeando? Y yo estaba como, ―¿Por qué lo preguntas? Y ella estaba como, ―bueno, él es lindo, eso es todo, y entonces yo le dije que no estaba bromeando, y luego ella sonrió todo ridículo.
―¿En serio?
―En serio.
Tomo una respiración larga y profunda. ―Eso es terrible. No me gusta, Tiny.
Él rueda los ojos. ―¿Y crees que yo estoy loco? Ella es adorable. ¡Hice totalmente tu vida!
Me doy cuenta de que esto no es, como, muy masculino. Me doy cuenta de que los chicos propiamente dichos sólo deben pensar en el sexo y en la adquisición del mismo, que deben correr con-la entrepierna-por-delante hacia cada chica que le gusten, etc. 
la parte que más me gusta no es el hacer, sino el darme cuenta. El darme cuenta de la forma en que ella huele como a café sobre azucarado, y la diferencia entre su sonrisa y su sonrisa fotografiada, la forma en que se muerde el labio inferior, y la pálida piel de su espalda. Sólo quiero tener el placer de notar estas cosas a una distancia segura, no quiero tener que reconocer que lo estoy notando —no quiero hablar de ello, o hacer cosas al respecto.
Pensé en eso mientras estábamos allí con el inconsciente, mocoso-llorón Tiny bajo nosotros. Pensé en pasar por encima del gigante caído y en besarla con mi mano contra su rostro, su improbable aliento cálido, y en tener una novia que se enoje conmigo por ser tan callado y sólo volverme más callado porque la cosa que me gustó fue una sonrisa con un leviatán durmiente entre nosotros, y entonces me siento como una mierda por un tiempo hasta que finalmente nos separamos, y en ese momento me reafirmo en mi voto de vivir según las reglas.
Puedo hacerlo.
O puedo solo vivir según las reglas.
―Créeme ―le digo. ―No estás mejorando mi vida. Solo deja de intervenir ¿de acuerdo?
Él responde con un gesto que tomo por un asentimiento. ―Así que, escucha ―dice Tiny. ―Acerca de Nick. La cosa es que él y Gary estuvieron juntos por mucho tiempo y como que, solo rompieron ayer, pero hay una chispa real. 
―Sumamente mala idea―, le digo.
―Pero ellos se separaron ―dice Tiny.
―Sí, pero ¿Qué pasaría si alguien rompió contigo y luego al día siguiente está coqueteando con uno de tus amigos?
―Voy a pensar en ello ―, dice Tiny, pero sé que no puede contenerse de tener otro breve y fallido romance. ―Oh, ¡Oye! ―Tiny se anima. ―Tienes que venir con nosotros a la sala de almacenamiento el viernes. Nick y yo vamos a ver a esta banda, los ―Maybe Dead Cats. Pop punk Intelectual. ―Dead Milkmen-ey, pero menos divertido, ja, ja.
―Gracias por haberme invitado antes, ―digo, codeando a Tiny en el costado. Él me empuja hacia atrás juguetonamente, y casi me caigo por las escaleras. Es como ser el mejor amigo de un gigante de cuento de hadas: Tiny Cooper no puede ayudarte pero si hacerte daño.
―Me imaginé que no querrías venir, después del desastre de la semana pasada.
―Oh, espera, no puedo. El salón de almacenamiento es sólo para mayores de veintiuno.
Tiny Cooper, camina delante de mí, llega a la puerta. Lanza sus caderas contra la barra de metal y la puerta se abre. Afuera. El fin de semana. La luz rápida descubierta de Chicago. La inundación de aire frío sobre mí, y la luz se precipita. Tiny Cooper es iluminado por el sol poniente, así que apenas lo puede ver cuando se da la vuelta hacia mí y saca su teléfono.
―¿A quién llamas?―Le pregunto, pero Tiny no responde. Él sólo tiene el teléfono en su gigantesca mano carnosa y luego dice: ―Oye, Jane ―y mis ojos se amplían, y yo hago el movimiento de hendidura de la garganta y Tiny sonríe y dice: ―Oye, Grayson quiere venir con nosotros a los ―Maybe Dead Cats el viernes. ¿Tal vez podríamos ir a cenar primero?
―. . .
―Bueno, el único problema es que él no tiene una identificación, y… ¿No conoces algún chico?
―. . .
―No estás en casa todavía, ¿o sí? Solo vuelve y pon tu delgado trasero en algo. ―Tiny cuelga y me dice: ―Ella está en camino. Luego estoy en la puerta mientras Tiny corre por las escaleras y empieza a saltar —sí, saltar— hacia el estacionamiento para estudiantes.
―Tiny ―grito, pero él no da la vuelta, sólo sigue saltando. No me pongo a saltar tras su loco trasero, ni nada, pero sí sonrío un poco. Él puede ser un hechicero malvado, pero Tiny Cooper es su propio maldito hombre, y si él quiere ser un capitán gigantesco, entonces ese es su derecho como un gran estadounidense. Me imagino que no puedo deshacerme de Jane, así que estoy sentado en los escalones de la entrada cuando aparece dos minutos más tarde tras el volante de un antiguo Volvo, pintado a mano de color naranja. He visto el coche antes en el estacionamiento –no lo puedes ignorar-, pero yo nunca lo he relacionado con Jane. Ella parece más tranquila de lo que el coche implica. Bajo por las escaleras, abro la puerta del pasajero, y subo, mis pies aterrizan en un montón de envoltorios de comida rápida.
―Lo siento. Me doy cuenta de que es asqueroso.
―No te preocupes―, le digo. Este sería un buen momento para hacer una broma, pero estoy pensando cállate, cállate, cállate. Después de un rato, el silencio se siente muy raro, por eso digo:
―¿Conoces a esta banda, los uh… Maybe Dead Cats?
―Sí. No son malos. Son una especie de los principios Mr. T Experience, pero tienen una canción que me gusta, dura como cincuenta y cinco segundos y se llama ―Annus Miribalis, y básicamente explica la teoría de la relatividad de Einstein.
―Cool ―, le digo. Ella sonríe, pasa a conducir, y nos arrastramos hacia la ciudad.
Tal vez un minuto después llegamos a una señal de alto y Jane tira más hacia el lado de la carretera y me mira. ―Soy algo tímida ―dice.
―¿Eh? P á g i n a | 63
―Soy bastante tímida, así que lo entiendo. Pero no te escondas detrás de Tiny.
―No lo hago ―le digo.
Y luego se encoje bajo su cinturón de seguridad y me pregunto por qué está haciendo eso, entonces se inclina sobre la caja de cambios, y me doy cuenta de lo que está pasando, cierra los ojos e inclina la cabeza y me doy la vuelta, mirando hacia abajo a las bolsas de comida rápida en el suelo de su coche. Ella abre los ojos y se sacude hacia atrás. Entonces empiezo a hablar para llenar el silencio. ―Yo no soy, uh, creo que eres increíble y bonita, pero no soy, como, yo no soy, como, supongo que no, uhm… realmente no quiero una relación en este momento.
Después de un segundo, en voz muy baja, dice ―Creo que debí haber conseguido información confiable.
―Posiblemente ―le digo.
―Lo siento mucho ―dice
―Yo también. Quiero decir, realmente eres…
―No, no, no para, que sólo lo empeora. Bueno. Bueno. Mírame. ―la miro. ―Yo puedo olvidar totalmente que ha pasado, si, y sólo si, tú puedes olvidar por completo que algo sucedió.
―No ha pasado nada―, le digo, y luego me corrijo a mí mismo. ―No pasó nada. 
―Exactamente―, dice ella, y entonces nuestra trigésima segunda parada en las señal de alto termina, y echo mi cabeza hacia atrás en el asiento. Jane conduce como las citas de Tiny.
Estamos saliendo de la Orilla del Lago, cerca del centro y hablando del Neutral Milk Hotel y si puede haber algunas grabaciones por ahí que nadie ha oído, sólo demos, y lo interesante que sería escuchar como sus canciones sonaban antes de que fueran canciones, como tal vez podríamos entrar en su estudio de grabación y copiar cada momento registrado de la existencia de la banda. El antiguo sistema de calefacción del Volvo hace que mis labios se sientan secos y lo de la inclinación de Jane se siente realmente, literalmente olvidado y me pasa que me siento extrañamente decepcionado por como Jane parece sentirse totalmente tranquila, lo que a su vez me hace sentir extrañamente rechazado, y me hace pensar que tal vez deba ser erigida en mi honor un ala en el Museo de la Locura.
Nos encontramos con una plaza de aparcamiento en la calle, un par de manzanas lejos del lugar, y Jane me lleva a una puerta de vidrio mediocre, al lado de un restaurante de hot-dog. Un letrero en la puerta dice COSTA DORADA COPIAS E IMPRESIÓNES. Nos dirigimos por las escaleras, el delicioso olor de la carne de cerdo flotando en el aire, y entramos en una tienda pequeña. Está escasamente decorada, lo que quiere decir que hay dos sillas plegables, un poster de gatito de AGUANTA AHÍ, una planta muerta en maceta, un ordenador y una impresora de lujo. 
―Oye, Paulie ―, dice Jane, a un hombre tatuado que parece ser el único empleado de la tienda. El olor a hot-dog se ha disipado, pero sólo porque ―Costa Dorada Copia e Impresión apesta a marihuana. El tipo viene de detrás del mostrador y le da un abrazo a Jane con un solo brazo, y luego dice: ―Este es mi amigo, Will ―, y el chico extiende la mano, y tan pronto como doy la mano, veo que tiene las letras, H-O-P-E tatuadas en los nudillos. ―Paulie y mi hermano son buenos amigos. Fueron a Evanston juntos.
―Sí, fuimos juntos―, dice Paulie. ―Pero estamos seguros de que no nos graduamos juntos, porque aún no estoy graduado. ―Paulie ríe.
―Sí, ehm, Paulie. Will perdió su ID―, explica Jane.
Paulie me sonríe. ―Es una pena, chico. ―Me entrega una hoja de papel de computadora y dice, ―necesito tu nombre completo, tu dirección, fecha de nacimiento, seguro social, altura, peso y color de los ojos. Y cien dólares.
―Yo, eh, ―digo, porque no acostumbro llevar billetes de cien dólares conmigo. Pero antes de que pueda formar las palabras, Jane pone cinco de veinte en el mostrador.
Jane y yo nos sentamos en las sillas plegables, y juntos inventamos mi nueva identidad: Mi nombre es Ishmael J. Biafra, mi dirección es 1060 W. Calle Addison, la ubicación del Wrigley Field. Tengo el cabello castaño, los ojos azules. Mido 1.77m, peso 160 libras, mi número de seguro social es de nueve números 

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