miércoles, 5 de marzo de 2014

Will Greyson parte 4


seleccionados al azar, y cumplí veintidós el mes pasado. Entrego el papel a Paulie, y luego apunta a una tira de cinta adhesiva y me dice que me quede allí. Sostiene una cámara digital hasta sus ojos y dice: ―¡Sonríe! ―No sonreí para mi licencia real de conducción, y estoy seguro de que no voy a sonreír para ésta.
―Sólo será un minuto, ―Paulie dice, y mientras me apoyo en la pared, me siento lo suficientemente nervioso por el ID, para olvidar estar nervioso acerca de mi proximidad a Jane. Aunque sé que soy como la trillonésima persona en conseguir una identificación falsa, todavía estoy bastante seguro de que es un delito grave, y por lo general estoy en contra de cometer delitos graves. ―Yo ni siquiera bebo ―, digo en voz alta, la mitad para mí mismo y la mitad para Jane.
―El mío es sólo para los conciertos ―, dice ella.
―¿Puedo verlo? ―Le pregunto. Ella agarra su mochila, que ha sido firmada por todas partes con nombres de bandas y citas, y atrapa su billetera.
―Lo guardo escondido aquí ―, dice ella, descomprimiendo un colgajo en la cartera, ―porque si, muero o algo así, no quiero tener al hospital tratando de llamar a los padres de Zora Thurston Moore. ―Efectivamente, ese es su nombre, y la licencia parece completamente real para mí. Su imagen es brillante: Su boca parece justo en el borde de la risa, y así es exactamente como se veía en la casa de Tiny, a diferencia de todas sus fotos de Facebook. 
―Esta es una gran foto. Así es como te ves ―le digo. Y es verdad. Ese es el problema: muchas cosas son ciertas. Es verdad que quiero asfixiarla con halagos y es verdad que quiero mantener mi distancia. Es cierto que quiero gustarle y es cierto que no lo quiero. La estúpida, infinita verdad hablando por ambos lados de su gran, estúpida boca. Es lo que me mantiene, estúpidamente, hablando. Al igual, no se puede saber cómo te ves, ¿verdad? Cada vez que te ves en el espejo, sabes que te estás mirando a ti, por lo que no te puedes ayudar sino posando un poco. Así que nunca se sabe. Pero, así es como te ves.
Jane pone dos dedos en la cara en la licencia, que estoy sosteniendo contra mi pierna, por lo que sus dedos están en mi pierna si no cuentas la licencia, y los miro por un momento y luego levantó la vista hacia ella y dice, ―Paulie, a pesar de su criminalidad, en realidad es un como un buen fotógrafo.
En ese momento, Paulie sale agitando una pieza de licencia de conducir de plástico en el aire. ―Mr. Biafra, su identificación.
Él me lo entrega. Los nudillos en esta mano dicen L-E-S-S .
Es perfecto. Todos los hologramas de una licencia de Illinois reales, los mismos colores, el mismo espesor, plástico laminado, la misma información de donantes de órganos. Incluso me veo medio bien en la foto. ―Cristo ―le digo. ―Es magnífico. Es la Mona Lisa de las identificaciones.
―No hay problema ―, dice Paulie. ―bueno, niños, tengo que cuidar de algunos negocios. ―Paulie sonríe y sostiene un conjunto. Estoy perplejo de cómo alguien tan podrido puede ser un genio en el campo de la identificación falsa. ―Nos vemos más tarde, Jane. Dile a Phil para que me llame.
―Aye aye, capitán. ―Jane dice, y entonces estamos bajando las escaleras, y puedo sentir mi identificación falsa en el bolsillo delantero, apretado contra mi muslo, y se siente como si tuviera un boleto para todo el maldito mundo.
Salimos a la calle, el frío es una sorpresa permanente. Jane sale corriendo delante de mí y no sé si se supone que debo seguirla o no, pero luego se da la vuelta hacia mí y comienza a saltar hacia atrás. El viento en su cara, apenas puedo oír su grito, ―¡Vamos, Will! ¡Salta! Ya eres un hombre.
Y sería un condenado si no empiezo a saltar tras ella. 
Capítulo Cuatro
Estoy acomodando el Metamucil18 en las estanterías del pasillo siete cuando aparece Maura. Ella sabe que al imbécil de mi jefe no le gusta que hable con la gente mientras estoy trabajando, así que finge mirar vitaminas mientras habla conmigo. Me está diciendo que hay algo muy inquietante acerca de la palabra ―masticable y luego, repentinamente, el reloj maraca las 5:12 y ella decide que es tiempo de hacer preguntas personales.
Maura: ¿Eres Gay?
Yo: ¿!Qué Demonios!?
Maura: Esta bien para mí si lo eres.
Yo: Oh, bien, porque la verdad es que estaría muy preocupado si no lo estuviera.
Maura: Solo estoy preguntando.
Yo: Lo noté, ahora puedes callarte y dejarme trabajar, ¿bien? ¿O quieres usar mi descuento de empleados para conseguir algo para tus dolores menstruales?
Creo que debería haber una regla en contra de que alguien cuestione tu sexualidad mientras estás trabajando. Y, de todas maneras, no quiero hablar de esto con Maura no importa en dónde estemos. Porque esta es la cuestión: No somos tan cercanos. Maura es el tipo de amiga con el que disfrutas imaginar posibles escenarios del fin del mundo. Ella no es, de ninguna forma, alguien por el cual quiera prevenir que ese fin del mundo suceda. Desde que nos conocemos, hace un año, esto siempre fue un problema, sé que si le cuento que me gustan los hombres, probablemente dejará de querer salir conmigo, lo que sería una gran ventaja. Pero sé que inmediatamente me convertiría en su mascota gay, y eso es lo último que quiero. Y no es que sea TAN gay, odio a Madonna.
Yo: Tendría que existir una cereal para personas constipadas llamado Metamueslix.
Maura: Hablo en serio.
Yo: Y yo seriamente te digo que te jodas. No tendrías que llamarme gay solamente porque no quiero acostarme contigo, muchos chicos heterosexuales no quieren acostarse contigo, tampoco.
Maura: ¡Vete a la mierda!
Yo: Oh. Pero el punto es… no te acostarás conmigo.
Ella se acerca y tira todas las botellas que he estado poniendo en filas; por poco agarro una y se la tiro a la cabeza, pero la verdad es que si la descerebro aquí mi jefe me haría limpiarlo y eso sería un asco, lo último que necesito es materia gris en mis zapatos nuevos. ¿Sabes cuán difícil sería limpiarlos? De todos modos, necesito este trabajo, lo que significa que no puedo hacer cosas como gritar, dar vuelta a la tarjeta con mi nombre, usar jeans rasgados o sacrificar cachorros en el pasillo de los juguetes. Realmente no me importa, excepto cuando mi jefe está cerca o las personas que conozco vienen y se comportan extrañamente porque estoy trabajando y ellos no lo necesitan.
Estoy pensando que Maura volverá al pasillo siete pero no lo hace, y sé que voy a tener que ser amable con ella (o al menos tratar) por los próximos tres días, hago una nota mental para comprarle un café o algo, pero mi anotador mental es una broma, porque tan pronto como escribo algo, desaparece. Y la verdad es que, la próxima vez que hablemos, Maura va a sacar toda su rutina de dolor, y eso solo me va a molestar más, quiero decir, ella es la que abrió su boca, no es mi culpa que no pueda aceptar la respuesta.
Los sábados CVS cierra a las ocho, lo que significa que saldré a las nueve. Eric, Mary y Greta están hablando de fiestas a las que irán, incluso Roger, nuestro gerente de sector, nos está contando que él y su esposa tendrán una noche… -guiño guiño, codazo codazo, empujón empujón… vomito vomito. Preferiría imaginarme una herida abierta con gusanos arrastrándose, Roger es calvo y gordo y su esposa probablemente es calva y gorda también, la última cosa que quiero escuchar es sobre ellos teniendo calvo y gordo sexo. Especialmente cuando él lo está haciendo sonar como si fuera todo ―guiño-empujón, cuando la verdad es que probablemente llegará a casa y los dos se pondrán a ver una película de Tom Hanks, luego uno de ellos se quedara dormido en la cama escuchando mear al otro y luego cambiaran lugares, y entonces cuando terminen de hacer sus necesidades en el baño, apagaran las luces y se quedaran dormidos.
Greta me pregunta si quiero acompañarla, pero ella tiene como veintitrés años y su novio Vince actúa como si me fuera a destripar si uso las palabras SAT19 en su presencia. Así que lo único que tengo es un viaje a casa, mamá está aquí, Isaac no está conectado y odio la manera en que mamá se las arregla para no tener planes los sábados por la noche e Isaac siempre los tiene. Quiero decir, no es que quiera que se quede en casa esperando a que yo llegue y le escriba, porque una de las mejores cosas que tiene él es que tiene una vida. Hay un correo electrónico de él diciendo que irá al cine por el cumpleaños de Kara, yo le digo que le desee un feliz cumpleaños de mi parte, pero, por supuesto, cuando él reciba este mensaje, su cumpleaños ya habrá terminado, y de cualquier forma, no sé si él le habrá contado a Kara sobre mí.
Mamá está en nuestro sofá verde lima mirando la miniserie Orgullo y Prejuicio por millonésima vez, y sé que me estaría comportando como niña si me sentara ahí y la viera con ella. Lo raro es que a ella también le gustan las películas de acción y asesinatos y nunca supe diferenciar su estado de ánimo entre el momento en que está mirando Orgullo y Prejuicio de cuando está mirando una de horror. Es como si fuera la misma persona no importa lo que esté pasando. Lo que no puede ser correcto. 
Termino viendo Orgullo y prejuicio porque dura quince horas, así que sé que cuando acabe, Isaac probablemente ya estará en casa. Mi teléfono sigue sonando y yo sigo sin contestar, esa es una de las cosas buenas de saber que él no me puede llamar, nunca tengo que preocuparme de que sea él.
El timbre de la casa suena justo cuando el hombre está a punto de decirle a la chica toda la mierda que necesita decirle, y al principio lo ignoro de la misma forma que ignoro mi celular, el único problema es que la gente en la puerta no derivan a un correo de voz, el timbre suena de nuevo y mi mamá está a punto de levantarse pero le digo que iré yo, pensando que debe ser alguien perdido, buscando el número equivocado, solo que cuando llego a la puerta veo que esta Maura del otro lado, ella oyó mis pasos así que sabe que estoy aquí.
Maura: Tengo que hablar contigo.
Yo: ¿No es medianoche o algo así?
Maura: Solo abre la puerta.
Yo: ¿O vas a soplar y derribar la puerta?
Maura: Vamos Will, sólo ábrela.
Siempre me da un poco de miedo cuando se pone así de firme conmigo. Así que cuando abro la puerta ya estoy tratando de esquivarla, es como un instinto.
Mamá: ¿Quién es? 
Yo: Sólo es Maura.
Y, oh mierda, Maura se está tomando el ―sólo muy personal. Quiero que termine de sacar la lágrima bajo su ojo y acabe de una vez. Tiene suficiente delineador negro para que parezca un cadáver y su piel es tan pálida que parece un vampiro, sólo que sin los dos puntos de sangre en su cuello.
Estamos flotando en la puerta porque realmente no sé a dónde deberíamos ir, no creo que Maura haya estado nunca dentro de mi casa, excepto tal vez la cocina, ella definitivamente nunca estuvo en mi cuarto, porque allí está la computadora y ella es la clase de chica que en el momento en que la dejas sola, va directo a tus archivos. Además, ya sabes, invitar a alguien a tu cuarto, puede interpretarse mal y no quiero que Maura piense que va a conseguir un ―¡Hey! ¿Por qué-no-te-sientas-en-mi-cama-y-oye-ya-que-estamos-en-mi-cama-por-que-no-meto-mi-polla-dentro-de-ti? La cocina y la sala están fuera de los límites ahora debido a mamá. Acá es donde me encuentro preguntándole a Maura si quiere ir al garaje.
Maura: ¿Al garaje?
Yo: Mira, no es como si te fuera a pedir un tubo de escape, ¿de acuerdo? Si quisiera hacer un pacto suicida optaría por electrocutarme en una bañera con un secador de pelo, ya sabes, como hacen los poetas.
Maura: Bien. 
La maxi serie de mamá todavía no ha llegado a los límites de mierda de Austen, así que Maura y yo podremos hablar ininterrumpidamente. O, por lo menos, seremos los únicos perturbados en el garaje. Parece muy estúpido sentarse en el auto, así que hago lugar despejando un poco las cosas de papá que mamá nunca quiso tirar.
Yo: Entonces ¿qué pasa?
Maura: Eres un idiota.
Yo: ¿Es esto una noticia de último momento?
Maura: Cállate por un segundo.
Yo: Sólo si tú te callas también.
Maura: ¡Para!
Yo: Tú empezaste.
Maura: ¡Sólo para!
Decidí que, bien, me callaré solo para tener quince jodidos segundos de silencio. Eso es todo.
Maura: Siempre me digo que tú no quieres lastimarme, hace que sea menos doloroso, ya sabes. Pero hoy, estoy realmente cansada. De ti. Sólo para que lo sepas, yo tampoco quiero dormir contigo. Nunca dormiría con alguien que ni siquiera puede ser mi amigo.
Yo: Espera un segundo. ¿Ahora no somos amigos?
Maura: No sé lo que somos, ni siquiera me dijiste que eras gay.
Esta es una típica maniobra de Maura. Si ella no consigue la respuesta que quiere, va a hacer un espacio para volver a lo mismo. Como la vez que fue tras mi mochila cuando estaba en el baño y encontró mis pastillas, no las había tomado a la mañana, así que me las había traído a la escuela. Ella espero unos buenos diez minutos para preguntarme si estaba tomando alguna medicación. Esto suena un poco al azar, y realmente no quería hablar con ella sobre eso, así que le dije que no. ¿Y luego que hizo ella? Reviso en mi mochila, saco las botellas y me preguntó para que eran. Obtuvo su respuesta, pero realmente no le inspiro confianza, me siguió diciendo que no necesitaba avergonzarme de mi ―estado mental y continúe diciéndole que no estaba avergonzado, sólo no quería hablar de eso con ella, pero no podía entender la diferencia. Así que aquí estamos. En otro espacio, y esta vez es la cosa gay.
Yo: Wow, espera un segundo. Incluso si fuera gay, ¿no sería mi decisión contártelo?
Maura: ¿Quién es Isaac?
Yo: ¡Mierda!
Maura: ¿Crees que no puedo ver lo que escribes en tu cuaderno?
Yo: Estás bromeando, ¿esto es acerca de Isaac? 
Maura: Sólo dime quien es.
Fundamentalmente no quiero decírselo, él es mío, no de ella. Si le contara un pedazo de la historia, ella querrá todo. Y sé que en una retorcida manera, ella está haciendo esto porque cree que es lo que quiero, hablar sobre todo, que ella conozca todo sobre mí. Pero eso no es lo que yo quiero. Eso no es lo que ella puede tener.
Yo: Maura, Maura, Maura… Isaac es un personaje. Él ni siquiera existe. ¡Mierda! Es sólo esta cosa en la que estoy trabajando. Esta… no lo sé, idea. Tengo todas estas historias en mi cabeza. Protagonizadas por este personaje, Isaac.
No sé de donde viene toda esta mierda. Es como si fuese dado a mí por una fuerza divina de fabricación. Maura luce como si quisiera creerlo, pero no realmente.
Yo: Como el perro Pogo. Sólo que él no es un perro.
Maura: Dios, olvidé todo acerca del perro Pogo.
Yo: ¿Estás bromeando? ¡Él iba a hacernos ricos!
Y ella lo está comprando, se apoya en mí y juro por Dios, si fuera un hombre, podría ver una erección en sus pantalones.
Maura: Sé que es horrible, pero estoy un poco aliviada de que no me estés ocultando algo tan grande.
Imagino que este sería un mal momento para decirle que en realidad nunca le dije que no era gay, sólo la mande a la mierda. No sé si hay algo peor que una chica gótica poniéndose toda tierna, Maura no está sólo apoyada contra mí, está examinando mi mano como si estuviera estampado el sentido de la vida. En Braile.
Yo: Debería regresar con mi mamá.
Maura: Dile que estamos pasando el rato.
Yo: Le prometí que vería esa cosa con ella.
La clave es mandar a volar a Maura sin que se dé cuenta que la estoy mandando a volar. Porque la verdad es que no quiero lastimarla, no cuando conseguí traerla de vuelta desde el borde del último dolor que supuestamente le infligí. Sé que apenas llegue a casa, va a bucear en su cuaderno de esqueletos donde escribe su poesía, y estoy haciendo lo posible por no tener una mala crítica. Maura una vez me mostró uno de sus poemas.
Cuélgame,
como una rosa muerta.
Presérvame,
y mis pétalos no caerán
hasta que los toques
y se disolverán.
Y yo le escribí un poema de vuelta:
Soy como una begonia muerta
colgado boca abajo
porque
como una begonia muerta
me importa una mierda.
Al cual ella respondió:
No todas las flores
dependen de la luz
para crecer
Así que quizás esta noche le inspire algo como:
Creí que su suelo era gay
Pero quizás hay una oportunidad
Puedo jugar un poco
Y entrar en sus pantalones
Afortunadamente nunca tendré que leer, saber o siquiera pensar en ello otra vez.
Me levanto y abro la puerta del garaje para que pueda irse. Le digo que la veré el lunes en la escuela y ella dice —no si yo te veo primero. Mantengo una distancia segura hasta que ella esté bien lejos, así puedo cerrar la puerta. La cosa es que estoy seguro de que ella algún día querrá volver a cazarme. Ese día, ella dirá que yo la estaba encendiendo, cuando la verdad es que sólo la estaba apagando. Tengo que emparejarla con alguien más. Pronto. Ella realmente no me quiere, sólo quiere alguien que haga todo por ella, y no puedo ser ese hombre.
Cuando vuelvo a la sala, Orgullo y Prejuicio está casi terminando, lo que significa que todo el mundo sabe más o menos que esperar de los demás. Usualmente mi mamá esta enredada en los pañuelos a estas alturas, pero esta vez no hay ni una lágrima en casa. Y más o menos lo confirma cuando apaga el DVD.
Mamá: Tengo que dejar de hacer esto. Necesito conseguirme una vida.
Creo que se está hablando a ella misma, o al universo, pero no realmente a mí. Sin embargo no puedo dejar de pensar que ―conseguirse una vida es sólo algo que un completo idiota puede creer. Como si pudieses conducir hasta una tienda y comprarte una vida. Verlo en una caja brillante y contemplarte a través del plástico en una nueva vida y decir ―¡Guau, luzco mucho más feliz, creo que esta es la vida que necesito! llevarlo hasta el mostrador y pagarlo con la tarjeta de crédito. Si conseguir una vida fuera tan fácil, todos seríamos un encanto. Pero no lo somos. Así que, mamá, tu vida no te está esperando por ahí, entonces no pienses que todo lo que tienes que hacer es salir y encontrarla. No. Tu vida está justo aquí, y sí, ¡apesta! Las vidas suelen ser así. Así que si quieres que las cosas cambien, no necesitas conseguir una vida. Necesitas mover el culo. 
Por supuesto no le digo nada de eso. Mamá no necesita oír toda esta mierda de mi parte. Salvo que esté haciendo algo realmente malo, como fumar en la cama o consumir heroína, o consumir heroína mientras este fumando en la cama. Si mi mamá fuera uno de los chicos deportistas de la escuela, lo que sus amigos deportistas le dirían es ―amigo, tienes que acostarte con alguien pero lo siento, genios, no hay tal cosa como una follada curativa, una follada curativa es como la versión adulta de Santa Claus.
Es un poco enfermo que mi mente se haya ido hacia mi madre follando, así que me alegro que ella se siga quejando de la vida.
Mamá: Se está volviendo costumbre ¿no es así? Mamá en casa un sábado a la noche, esperando que aparezca Darcy.
Yo: No hay una respuesta a esa pregunta ¿o sí?
Mamá: No, probablemente no.
Yo: ¿Realmente le has pedido a este tipo Darcy una cita?
Mamá: No, realmente no lo encontré.
Yo: Bueno, no va a aparecer hasta que lo invites a salir.
Yo dándole a mi mamá consejos románticos es como: un pez aconsejando a un caracol sobre como volar. Le puedo recordar que no todos los hombres son idiotas como mi papá. Pero, ella odia perversamente que hable mal de él. Probablemente esté asustada que un día despierte y me dé cuenta de que la mitad de mis genes estén orientados a convertirme en un hijo de puta. Bueno, mamá, adivina qué, ese día ya llego hace mucho tiempo. 
Y desearía poder decir que hay pastillas contra esto, pero las pastillas solo se encargan de los efectos colaterales. Dios bendiga a los igualadores de ánimo, y todos los ánimos serán iguales. Soy el jodido movimiento de los derechos civiles del ánimo.
Es lo suficientemente tarde como para que Isaac esté en casa. Así que le digo a mi mamá que me voy a la cama y como soy amable le digo que si veo a un tipo lindo, usando bóxeres y montando sexy a caballo camino al centro comercial, me aseguraré de darle su número. Me agradece por eso y dice que es mejor que todas las ideas que sus amigas de póquer le han dado. Me pregunto si le preguntará al cartero su opinión. Pronto.
Hay un mensaje esperando por mí cuando checo mi ordenador.
boundbydad: Stas ahí?
boundbyday: Lo dseo
boundbydad: Y spero
boundbydad: Y ruego…
Toda clase de exclamaciones fluyen por mi cerebro. El amor es como una droga.
grayscale: Por favor, sé la única voz de la cordura en el mundo
boundbydad: Estas allí!
grayscale: Exacto. s P á g i n a | 83
boundbydad: Si estas confiando en mi la cordura, debe ser bastante malo.
grayscale: Sii, bueno, Maura pasó por CVS para una audición de brujería y luego cuando le dije que las pruebas fueron canceladas decidió que iría por sexo casual en su lugar. Y luego mi mamá comenzó a decir que no tiene vida. Oh! Y tengo que hacer tarea. O no.
boundbydad: Es difícil ser tú, no es así?
grayscale: Claramente.
boundbydad: ¿Crees que Maura conoce la verdad?
grayscale: Estoy seguro que ella cree que lo hace.
boundbydad: Perra metiche.
grayscale: No realmente. No es su culpa que no quiera incluirla. Prefiero compartirlo contigo.
boundbydad: Y lo estás haciendo. Por otro lado, ningún gran plan de sábado a la noche, más que tiempo de calidad con tu mamá?
grayscale: Tú, mi querido. Eres mi plan de sábado a la noche.
boundbydad: Todo un honor.
grayscale: Claro que sí, ¿cómo estuvo la fiesta de cumpleaños? 
boundbydad: Pequeña. Kara sólo quería ver una película conmigo y con Janine. Buen momento. Mala película. Es esa en la que el tipo aprende que la mujer con la que se caso es un Súcubo.
grayscale: ¿Súcubo?
boundbydad: Súcubo.
grayscale: Súcubo.
boundbydad: Sii, una de esas, fue realmente estúpida. Luego fue realmente aburrido. Después se puso ruidosa y estúpida. Luego hubo dos minutos donde todo se puso tan estúpido que fue gracioso. Y entonces, volvió a ser tonta, y finalmente terminó de pena.
boundbydad: Buenos tiempos, buenos tiempos.
grayscale: ¿Cómo esta Kara?
boundbydad: En recuperación.
grayscale: ¿Qué significa eso?
boundbay: Ella habla mucho acerca de sus problemas en tiempo pasado de manera que nos termina convenciendo que están en el pasado. Y quizás lo están.
grayscale: ¿Le dijiste hola de mi parte?
boundbydad: Seeh, creo que lo formulé como ―Will dice que quiere estar dentro tuyo. Pero el efecto fue el mismo. Dijo que ―hola también. 
grayscale: ***Suspiro tristemente*** desearía haber estado ahí.
boundbydad: Desearía estar ahí contigo en este momento.
grayscale: ¿En serio? J
boundbydad: Sipp sipp sippp
grayscale: Y si estuvieras aquí…
bounsbydad: ¿Qué haría yo?
grayscale: J
boundbydad: Déjame decirte que haría.
Este es un juego que jugamos. La mayoría del tiempo no somos serios. O sea, hay diferentes maneras en la que podría ir. Al principio nos burlamos de la gente que tiene sexo a través del chat inventando nuestros propios diálogos ridículos.
grayscale: Quiero lamer tu clavícula.
boundbydad: Estoy lamiendo tu clavícula.
grayscale: Ohh, mi clavícula se siente muy bien.
boundbydad: Traviesa, traviesa clavícula.
grayscale: Mmmmmmmmm
boundbydad: Awwwwwwww
grayscale: Rrrrrrrrrrrrrrrrrrrr
boundbydad: Ggrrrrrrrrrrrrrrrrrr
Otras veces nos vamos por el lado ―novela romántica pochoclera20..
boundbydad: Empuja tu feroz y tembloroso culo hacia mí.
grayscale: Tu cobarde miembro me calienta como el fuego del infierno.
boundbydad: Mi fiesta de búsqueda se está arrastrando hacia tu zona de ―no hombres
grayscale: Rocíame como a un pavo de acción de gracias!!!
Y luego, hay noches como hoy, donde la verdad es lo que sale, porque es lo que más necesitamos. O tal vez, solo uno de nosotros lo necesita más, y el otro sabe que es el momento adecuado.
Como ahora, cuando lo que más necesito en el universo es tenerlo al lado mío. Él lo sabe y dice…
boundbydad: Si estuviera allí, me pararía detrás de tu silla y pondría mis manos en tus hombros, ligeramente, y los frotaría suavemente hasta que termines la última frase. Luego, me inclinaría hacía adelante y trazaría mis manos por tus brazos y curvaría mi cuello hacia el tuyo y dejaría que te vuelvas a mí y descansaría justo así durante un tiempo.
boundbydad: Y luego, cuando estés listo, te besaría solo una vez y me alejaría, me sentaría en tu cama y te esperaría allí, y así poder quedarnos y tú podrías abrazarme y yo podría abrazarte…
boundbydad: Y todo sería tan pacifico… completamente pacifico. Como la sensación de dormir, pero estando despiertos y juntos.
grayscale: Eso sería maravilloso.
boundbydad: Lo sé, me encantaría.
No puedo imaginarnos diciéndonos estas cosas el uno al otro en voz alta. Pero, incluso si no puedo imaginar escuchar estas palabras, puedo imaginar vivirlas. Ni siquiera lo imagino. Estoy allí. Como me sentiría con él aquí. Esa paz. Sería tan feliz, y me pone triste, porque sólo existe en palabras. Desde el principio, Isaac me dijo que encuentra las pausas incómodas, si pasa mucho tiempo sin que le responda, él pensaría que le estoy escribiendo a alguien más en otra ventana, o que dejé la computadora, o que me estoy escribiendo con otros doce chicos aparte de él. Y tengo que admitir que tengo los mismos miedos. Así que ahora hacemos esto siempre que hay una pausa, sólo nos escribimos.
grayscale: Estoy aquí.
boundbydad: Estoy aquí.
grayscale: Estoy aquí.
boundbydad: Estoy aquí. 

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