domingo, 9 de marzo de 2014

Will Greyson, parte 9

A pesar que me han sacado del camino
¡No me bajaré de mi fiel caballo!
No eras tú, es verdad,
Pero hay más cosas en la vida que tú.
Yo pensé que eras un chico con opinión,
Tú engreído, presumido, egoísta, arpía.
Puedes haberme pateado hasta destrozarme
Pero de esa experiencia, crecí
Es verdad, jódete,
Hay mejores chicos que seducir
No serás tú, ¿Me comprendes?
¡Nunca serás tú!
Tiny no sólo canta las palabras, las moldea, es como un desfile que sale de su boca, no tengo duda de que las palabras viajan sobre el Lago Michigan hasta la mayor parte de Canadá y siguen hasta el polo norte. Los granjeros de Saskatchewan están llorando. Santa está girando hacia la Sra. Clauss, y diciendo ―¿Qué carajo es eso?. Estoy completamente avergonzado, pero entonces Tiny abre sus ojos y me mira con tanto afecto que no tengo ni idea de que hacer. Nadie ha tratado de darme algo así en años. Excepto por Isaac, y él no existe. Puedes decir lo que sea de Tiny, él definitivamente existe.
Me pregunta si quiero caminar y una vez más asiento tontamente, no es como si tuviese algo mejor que hacer.
Yo: ¿Quién eres?
Tiny: ¡Tiny Cooper! 
Yo: No puedes realmente llamarte Tiny.
Tiny: No. Es una ironía.
Yo: ¡Ohhh!
Tiny (impacientemente): No necesitas decirme ―¡OH!, no me molesta el tema. Soy de huesos grandes.
Yo: Amigo, no son sólo tus huesos.
Tiny: ¡Sólo significa que hay más de mí para amar!
Yo: Pero eso requiere mucho más esfuerzo.
Tiny: Cariño, lo valgo.
Lo peor es que tengo que admitir que hay algo atractivo acerca de él, no lo entiendo. Es como, ¿sabes cuando ves un bebé realmente sexy?, espera, eso suena muy jodido. A eso no es a lo que me refiero. Pero es como que, aunque él es tan grande como una casa (y no estoy hablando de una casa pequeña y modesta de esas en las que vive una sola persona) tiene una piel súper suave y ojos realmente verdes, y todo está en la medida adecuada. Así que no estoy sintiendo la repulsión que esperaría tener hacia una persona que tiene tres veces mi talla. Quiero decirle que en este momento debería estar afuera matando gente y no tomando un paseo con él. Pero, él saca un poco del asesino de mi mente, aunque no es como que no estará allí más tarde.
Mientras caminamos por el parque Milennium, Tiny me cuenta sobre su musical y lo mucho que se ha esforzado por escribir, actuar, dirigir, producir, coreografiar, diseñar el vestuario, las luces, el escenario y obtener fondos para ello, básicamente está enloqueciendo y ya que estoy tratando de no pensar mucho, pretendo seguirlo como lo hacía con Maura (Maldita bruja, tonta, perra, dictadora, terrorista, Darth-Vader inexistente), no necesito decirme nada a mí mismo, lo cual es bueno. P á g i n a | 178
Cuando llegamos al parque, Tiny hace una gran y gigante línea hasta el Bean41. Por alguna razón no estoy sorprendido, el Bean es esta escultura realmente estúpida que hicieron para el parque Millenium –creo que en el milenio-, que originalmente tenía otro nombre, pero todo el mundo comenzó a llamarlo ―Bean y se quedó con ese nombre. Es básicamente un gran frijol de metal con una superficie reflectora por la que puedes caminar debajo y verte todo distorsionado. He estado aquí en viajes escolares, pero nunca he estado aquí con alguien tan grande como Tiny. Usualmente es difícil al principio encontrarte en el reflejo, pero esta vez, sé que soy la ramita ondulada que está junto a la gran masa de humanidad. Tiny esboza una sonrisa cuando se ve a sí mismo. Una genuina risita estúpida. Odio cuando las chicas hacen esa mierda, porque siempre es muy falsa, pero con Tiny no es para nada falsa. Es como si la vida la hiciera cosquillas.
Luego de que Tiny tratara de hacer las poses de bailarina, de bailarina-de-tubo, la pose de baile jam, la pose de llegar-a-lo-más-alto-de-la-montaña, la pose del sonido-de-la-música en el reflejo del Bean nos guía a ambos hasta una banca para mirar la costa del lago. Creo que estará sudoroso porque admitámoslo la mayor parte de la gente gorda suda de sólo acercarse un Twinkie42 a su boca, pero Tiny es demasiado fabuloso para sudar.
Tiny: Dile a Tiny tus problemas.
No puedo responder, por la forma en que lo dice, es como si pudieras cambiar la palabra ―mamá por la palabra ―Tiny y la frase no perdiera el sentido.
Yo: ¿Puede Tiny hablar normalmente?
Tiny (En su mejor voz de Anderson Cooper): Sí, él puede, pero no es tan remotamente divertido como cuando lo hace. 
Yo: Tú suenas tan gay.
Tiny: Umm… ¿Hay una razón para eso?
Yo: Sí, pero, no sé, no me gusta la gente gay.
Tiny: ¿Pero seguro debes gustarte a ti mismo?
Oh mierda, quiero ser del planeta de este chico; ¿Él está hablando en serio? Lo miro y veo que sí, él está hablando enserio.
Yo: ¿Por qué debería hacerlo? No le gusto a nadie más.
Tiny: A mí sí.
Yo: No me conoces.
Tiny: Pero quiero hacerlo.
Es tan tonto, pero de un momento a otro estoy gritando.
Yo: ¡Cállate, sólo cállate!
Y él luce tan herido, así que tengo que decirle
Yo: No, ja, no eres tú, ¿bien? Tú eres bueno, yo no lo soy, ¿entendido? ¡Detente!
Porque ahora no luce herido, él luce triste, triste por mí; me mira. Mierda.
Yo: Esto es tan estúpido.
Es como si él supiese que si me toca, probablemente pierda el control con él, comenzaré a golpearlo y a llorar, y no querré verlo nunca más. Así que en lugar de eso, sólo se sienta allí mientras pongo mi cabeza en mis manos, como si estuviese literalmente tratando de mantenerla unida. Y lo que pasa es que no necesita tocarme, porque con alguien como Tiny Cooper, si está junto a ti, lo sabes. Todo lo que él tiene que hacer es quedarse y sabrás que está allí.
Yo: Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. 
Ahora viene la parte retorcida: parte de mí cree que me merezco esto, que quizás si no fuese un idiota, Isaac habría sido real. Si no fuese una persona tan patética, algo bueno podría pasarme. No es justo, porque yo no pedí que papá me abandonara, no pedí estar deprimido, definitivamente no pedí estar en banca rota, no pedí querer coger a chicos, no pedí ser tan estúpido, no pedí no tener amigos reales, y no pedí tener la mitad de mierda que sale por mi boca. Todo lo que quería era un maldito descanso, una estúpida cosa buena, y eso fue claramente pedir demasiado, querer demasiado.
No entiendo por qué este chico que escribe musicales acerca de sí mismo, está sentado conmigo, ¿soy así de patético? ¿Acaso él obtendrá algún reconocimiento por recoger las piezas de este desastre humano?
Dejo de pensar. Eso no está ayudando. Cuando levanto la mirada veo a Tiny, y es extraño de nuevo, no está mirándome, él está observándome, sus ojos están prácticamente brillando.
Tiny: Yo nunca doy besos en la primera cita.
Lo miro sin entender lo que me dice, y entonces añade.
Tiny: …pero a veces hago excepciones.
Así que mi sorpresa de antes se está convirtiendo en una clase diferente de sorpresa, y es una sorpresa cargada, porque en ese momento, a pesar de que es enorme, de que no me conoce en absoluto, y de que está ocupando 3 veces más espacio que yo en el banco, Tiny Cooper luce sorpresiva e innegablemente atractivo. Sí, su piel es tersa, su sonrisa es gentil y en especial sus ojos −sus ojos tienen una loca esperanza y anhelo en ellos−, e incluso aunque pienso que es completamente ridículo y que nunca voy a sentir lo que él siente, al menos no me molesta la idea de besarlo y ver qué pasa.
Él comienza a sonrojarse por lo que dijo, de hecho es muy tímido para inclinarse sobre mí, así que me encuentro levantándome para besarlo, manteniendo mis ojos abiertos, porque quiero ver su sorpresa y su felicidad, porque no hay manera para de que yo vea o sienta la propia.
No es como besar a un sofá, es como besar a un chico, finalmente, un chico.
Él cierra sus ojos, y sonríe cuando nos detenemos.
Tiny: Esto no es a donde pensé que me llevaría esta noche.
Yo: Dímelo a mí.
Quiero huir, no con él, sólo quiero volver a la escuela o a la vida, si mi mama no me estuviese esperando en el otro extremo, posiblemente lo haría. Quiero huir porque lo he perdido todo. Estoy seguro de que si le digo esto a Tiny Cooper, él señalaría que he perdido tanto las malas cosas como las buenas, me diría que el sol aún va a salir mañana o alguna mierda de esas, pero entonces no le creería, no creo nada de eso.
Tiny: Oye, ni siquiera se tu nombre.
Yo: Will Grayson.
Con eso Tiny salta del banco, prácticamente tirándome al suelo.
Tiny: ¡No!
Yo: Ehh… ¿Sí?
Tiny: Bueno, ¿eso se lleva el premio?
Con eso, comienza a reírse y gritar.
Tiny: ¡He besado a Will Grayson! ¡He besado a Will Grayson!
Cuando ve que eso me asusta más que los tiburones, se sienta y dice
Tiny: Me alegra que hayas sido tú. P á g i n a | 182
Pienso en el Otro-Will-Grayson y me pregunto cómo le estará yendo con Jane.
Yo: No es como que yo sea material para estar en la revista Seventeen, ¿cierto?
Los ojos de Tiny se encienden.
Tiny: ¿Te dijo sobre eso?
Yo: Sí.
Tiny: Fue un robo. Estaba tan molesto, le escribí una carta al editor, pero ellos nunca la imprimieron.
Tengo esta profunda punzada de odio, de que el Otro-Will-Grayson tenga un amigo como Tiny, no puedo imaginar a nadie escribiendo una carta al editor por mí. Ni siquiera puedo imaginarlos dando una frase para mi obituario.
Pienso en todo lo que ha pasado, y en cómo cuando me vaya a casa no tendré a nadie a quien contarle esto. Entonces miro a Tiny y, sorprendiéndome a mí mismo, lo beso de nuevo, porque ¡bah, qué carajo!
Esto sigue por un tiempo. Me estoy convirtiendo en fornido por besar a alguien fornido. Y en medio de la besuqueada, me está preguntando dónde vivo, qué pasó anoche, qué quiero hacer con mi vida, mi sabor favorito de helado. Respondo las preguntas que puedo, (básicamente donde vivo y mi sabor favorito de helado) y le digo que no tengo ni idea sobre el resto.
Nadie nos está mirando realmente, pero comienzo a tener el sentimiento de que sí lo hacen. Así que nos detenemos y no puedo evitar pensar en Isaac, y en cómo a pesar que todo este asunto de Tiny, es un acontecimiento interesante, todas las cosas siguen apestando tipo un-tornado-destruyó-mi-casa. Tiny es como la única habitación que queda en pie, y creo que le debo algo por eso, así que digo. 
Yo: Me alegra que tú existas.
Tiny: Me alegro de existir en este preciso momento.
Yo: No tienes ni idea de lo equivocado que estas sobre mí.
Tiny: Tú no tienes ni idea de lo equivocado que estas acerca de ti.
Yo: Para con eso.
Tiny: Sólo si tú paras.
Yo: Te lo estoy advirtiendo.
No tengo ni idea de lo que tiene que ver la verdad con el amor y viceversa. Ni siquiera estoy pensando en términos de amor. Es muy, muy, muy pronto para eso. Pero creo que estoy pensando en términos de la verdad, y quiero que esto sea sincero. Y aun cuando le protesto a Tiny y a mí mismo, la verdad se está volviendo cada vez más clara.
Es momento de que averigüemos como diablos va a funcionar esto. 
Capítulo Once
Estoy sentado contra mi casillero, diez minutos antes del timbre del primer periodo, cuando Tiny se acerca corriendo por el pasillo, en los brazos lleva un revoltijo de carteles de audición para Tiny Dancer.
―¡Grayson! ―grita.
¡Hola! ―respondo. Me levanto, tomo un cartel de los que tiene, y lo sujeto contra la pared. Él deja que los demás caigan al piso y comienza a cortar la cinta adhesiva, arrancándola con los dientes. Pega el cartel a la pared, después juntamos los que dejó caer al suelo, nos alejamos unos pocos pasos y repetimos la acción. Y todo el tiempo, él habla. Su corazón late, sus ojos parpadean, respira, sus riñones procesan toxinas y habla; y todo eso de manera absolutamente involuntaria.
―Así que, siento no haber regresado a Frenchy‘s para reunirme contigo, pero me imaginé que supondrías que simplemente tomé un taxi, lo cual hice, y de todos modos, Will y yo habíamos recorrido todo el tramo hasta el Bean caminando y, como que, Grayson, sé que he dicho esto antes, pero realmente me gusta. Quiero decir, realmente te tiene que gustar alguien para caminar todo el camino hasta el Bean con él, y escucharlo hablar sobre su novio, que ni era chico ni era amigo, y también canté para él. Y Grayson, o sea, en serio: ¿Puedes creer que besé a Will Grayson? Le. di. Un. Jodido. Beso. A. Will. Grayson. Y sin ser algo personal, porque te lo he dicho como unas tropecientas veces, creo que eres una persona de primera, pero hubiera apostado mi huevo izquierdo a que nunca me hubiera besuqueado con Will Grayson ¿sabes?
―Aj... ―digo, pero ni siquiera espera a que termine el ―Ajá antes de ponerse a hablar otra vez.
―Y me llegan mensajes de él como cada cuarenta y dos segundos y sabe mensajear brillantemente, lo cual es lindo, porque solo es una pequeña vibración agradable en la pierna, solo un recordatorio en el muslo de que él es… Ves, ahí está uno. ―Sigo sosteniendo el cartel, mientras saca su teléfono de los pantalones―. ¡Aww!
―¿Qué dice? ―le pregunto.
―Confidencial. Creo que medio confía en que no revele el contenido de sus mensajes ¿sabes?
Podría señalar lo ridículo es que alguien confíe en que Tiny se guarde los secretos, pero no lo hago. El chico pega un cartel y comienza a caminar por el pasillo. Lo sigo.
―Bueno, me alegro de que tu noche fuera tan genial. Mientras tanto, a mí me estaban cegando acerca del ex-novio jugador de polo de Jane...
―Bueno, antes que nada ―dice, interrumpiéndome―, ¿qué te importa? No te gusta Jane. Y segundo, no lo llamaría un chico, es un hombre. Es un pedazo de exhombre43 esculpido, inmaculadamente concebido y muy musculoso..
―No estás ayudando.
―Sólo digo… No es mi tipo, pero realmente es una maravilla que contemplar. ¡Y sus ojos! Como zafiros quemándote los rincones oscuros de tu corazón. Pero, de todos modos, no sabía que habían salido siquiera. Ni siquiera había escuchado del chico. Sólo pensé que era un chico sexy que le estaba coqueteando. Jane nunca me habla de chicos. No sé por qué, realmente soy de confianza en ese tipo de asuntos. ―Hay el suficiente sarcasmo en su voz (solo el suficiente) para que yo me ría. Tiny habla por encima de mi risa―. Es increíble lo que no sabes de la gente ¿sabes? O sea, estuve pensando en eso todo el fin de semana cuando hablaba con Will. Se enamoró de Isaac, que resultó ser una invención. Eso parece ser algo que solo pasa en internet, pero en verdad pasa todo el tiempo en la v-r44 también.
―Bueno, Isaac no era una invención. Sólo era una chica, quiero decir, esa chica Maura es Isaac.
―No, no lo es ―dice simplemente. Sostengo el último de los carteles mientras lo pega en la puerta del baño de chicos. Dice: ¿ERES FABULOSO? SI LO ERES, NOS VEMOS HOY EN EL NOVENO PERIODO EN EL AUDITORIO. Termina de pegarlo, y caminamos hacía pre-cálculo, con los pasillos comenzando a llenarse.
Todo el rompecabezas de los nombres Isaac/Maura me recuerda a algo.
―Tiny ―digo.
―Grayson ―responde.
―¿Podrías por favor ponerle otro nombre a ese personaje en tu obra? ¿Al chico socio?
―¿Gil Wrayson?
Asiento. Tiny echa los brazos al aire y anuncia: ―¡No puedo cambiarle el nombre a Gil Wrayson! Es temáticamente vital para toda la producción.
―No estoy de humor para todas tus porquerías ―le digo.
―No son porquerías. Su nombre tiene que ser Wrayson, Dilo lentamente. Ray―sin. Rays―in45 . Es un doble significado… Gil Wrayson se está sometiendo a una transformación. Y tiene que dejar que los rayos de sol entren, (esos rayos de sol en la forma de las canciones de Tiny) para convertirse en su verdadero yo, ya no más una ciruela, sino una pasa bañada por el sol. ¿No lo ves?
―Oh, vamos, Tiny. Si eso es cierto, entonces, ¿por qué demonios su nombre es Gil?
Eso lo detiene por un momento. ―Mmm… ―dice, bizqueando hacía el pasillo todavía silencioso. ―Es que siempre sonó bien para mí. Pero supongo que podría cambiarlo, Lo pensaré ¿de acuerdo?
―Gracias ―digo.
―De nada. Ahora, por favor, deja de ser un quejica.
―¿Qué?
Llegamos a nuestros casilleros, y aunque otras personas lo pueden oír, él sigue hablando tan fuerte como siempre. ―Wah, wah, a Jane no le gusto, aunque ella a mí tampoco me gusta. Wah―wah, Tiny le puso el nombre a uno de sus personajes en la obra por mí. O sea, hay gente en el mundo con problemas reales ¿sabes? Tienes que mantenerte en perspectiva.
―Viejo, ¿me estás diciendo a MÍ que tengo que mantenerme en perspectiva? Jesucristo, Tiny, solo quería saber que tenía novio.
Tiny cierra sus ojos, y respira profundamente, como si yo fuera el que está molestando.
―Como dije, ni siquiera sabía que existía ¿vale? Pero después lo vi hablando con ella, y sabía que a él le gustaba sólo con ver su postura. Y cuando se fue, simplemente tuve que subir y preguntarle quién era, y ella me dijera: Mi ex novio. Y yo así de: ¡¿Ex?! Tienes que traer a ese hermoso hombre de regreso de inmediato.
Estoy mirando fijamente al costado del rostro de Tiny Cooper. Él mira lejos de mí, hacía su casillero. Parece un poco aburrido, pero entonces sus cejas se alzan, y pienso por un segundo que se dio cuenta de lo enfadado que estoy por lo que acaba de decir, pero alcanza sus pantalones y saca su teléfono.
―No lo hiciste ―le digo.
―Lo siento, sé que no debería leer mis mensajes mientras hablamos, pero estoy un poco encantado con él por el momento.
―No estoy hablando de los mensajes, Tiny. No le dijiste a Jane que regresara con ese tipo.
―Bueno, pues claro que lo hice, Grayson ―responde, aun mirando su teléfono. Ahora le escribe a Will mientras hablamos―. Era hermoso, y tú me dijiste que no te gustaba, ¿así que ahora te gusta? Típico chico, estás interesado siempre y cuando ella no esté interesada.
Quiero golpearlo el riñón, por equivocarse y por estar en lo correcto. Pero eso sólo me heriría. No soy más que un pedacito de personaje en la historia de Tiny Cooper, y no hay una maldita cosa que pueda hacer al respecto, excepto ser sacudido de aquí para allá, hasta que la secundaría se acabe y pueda, finalmente, escapar de su órbita, pueda finalmente dejar de ser una luna de su gordo planeta.
Y entonces me doy cuenta de lo que puedo hacer. El arma que tengo. Regla número dos: Cállate. Doy un paso por delante de él, y camino hacia la clase.
―Grayson ―dice.
No respondo. 
No digo nada en pre-cálculo, cuando él milagrosamente se inserta en su escritorio. Y después no digo nada cuando me dice que, ahora mismo, ni siquiera soy su Will Grayson favorito. No digo nada cuando me dice que ha mandado cuarenta y cinco mensajes al otro Will Grayson en las últimas veinticuatro horas, y al pensar que eso es demasiado. No digo nada cuando sostiene su teléfono debajo de mi nariz, enseñándome algún mensaje de Will Grayson que se supone que debo encontrar adorable. No digo nada cuando me pregunta por qué demonios no estoy diciendo nada. No digo nada cuando dice:
―Grayson, te estabas metiendo con mis nervios, y solo dije todas esas cosas para callarte, Pero no pretendía callarte tanto. ―No digo nada cuando dice―: No, ya en serio, háblame. ―Y nada cuando él dice, en voz baja, pero aún lo suficientemente fuerte como para que la gente lo escuche―: Ya, en serio, Grayson, lo siento, ¿de acuerdo? Lo siento.
Y luego, bendita sea, la clase empieza.
Cincuenta minutos después, el timbre suena, y Tiny me sigue fuera al pasillo como si fuera una sombra hinchada, diciendo: ―Vamos, en serio, esto es ridículo. ―Ni siquiera es que lo quiera seguir torturando, sólo me estoy deleitando con la gloria de no tener que escuchar la necesidad y la impotencia de mi propia voz.
En el desayuno, me siento solo al final de una larga mesa en la que se encuentran varios miembros de mi antiguo Grupo de Amigos. Este chico, Alton, dice: 
―¿Cómo te va, maricón?
Y yo digo:
―Bastante bien.
Y luego, este otro chico, Cole, dice:
―¿Vas a venir a la fiesta en Clint? Va a ser genial.
Lo que me hace pensar que, de hecho, no les desagrado a estos chicos, aun cuando uno de ellos me acaba de llamar ―maricón. Aparentemente, tener a Tiny Cooper como tú mejor-y-único amigo no te deja bien preparado para las complejidades de la socialización masculina.
Digo:
―Sí, intentaré pasarme. ―Aun cuando no sé cuándo será la fiesta. Entonces, este chico con la cabeza afeitada, Ethan, dice―: Oye, ¿vas a audicionar para la obra súper gay de Tiny?
―Demonios, no ―digo.
―Creo que yo sí ―dice, y me toma un segundo decidir si está bromeando. Todos se echan a reír, y se ponen a hablar al mismo tiempo, tratando de encontrar todos el primer insulto, pero él solo se ríe de ellos, y dice―: Las chicas aman a un chico sensible.
Se da la vuelta en su silla y grita hacía la mesa detrás de él, en donde su novia, Anita, está sentada: ―Nena, ¿acaso no soy sexy cuando canto? 
―Demonios, sí ―dice ella. Después solo nos mira a todos, satisfecho. Aun así, los chicos le siguen tomando el pelo. La mayoría del tiempo me quedo callado, pero para cuando acabo mi jamón y queso, me estoy riendo de sus bromas en los tiempos apropiados, lo que supongo, significa que estoy desayunando con ellos.
Tiny me encuentra cuando estoy poniendo mi bandeja en la cinta transportadora, y trae a Jane con él, y caminan conmigo. Nadie habla al principio. Jane está vistiendo una sudadera verde militar, con la capucha puesta. Luce casi injustamente adorable, como si lo hubiera escogido con el propósito expreso de mofarse de mí. Jane dice: ―Una nota hilarante, Grayson. Así que Tiny me dice que has hecho un voto de silencio.
Asiento.
―¿Por qué? ―me pregunta.
―Hoy solo hablo con chicas lindas ―respondo y sonrío. Tiny tiene razón: la existencia del tipo del waterpolo hace más fácil el coqueteo.
Jane sonríe. ―Creo que Tiny es una chica bastante linda.
―Pero ¿por qué? ―ruega Tiny cuando me doy la vuelta en un pasillo. El laberinto de pasillos idénticos, diferenciados solamente por los diferentes murales de Wildkit que solían matarme de miedo. Dios, regresar a cuando mi mayor miedo era un pasillo―. Grayson, por favor. Me estás MATANDO.
Me doy cuenta de que, por primera vez en mi memoria, Tiny y Jane me están siguiendo. Tiny decide ignorarme, y le dice a Jane que un día espera tener suficientes mensajes de Will Grayson, para convertirlos en un libro, porque lo que escribe es como poesía.
Antes de que pueda detenerme, digo: ――¿Debería compararte a un día de verano? se convierte en ―Ers tan kliente como agosto!
―¡Habló! ―grita Tiny, y pone sus brazos a mi alrededor― ¡Sabía que te lo pensarías! ¡Estoy tan feliz que volveré a nombrar a Gil Wrayson! ¡Ahora será conocido como Phil Wrayson! Phil Wrayson, que tiene que llenar los rayos del sol de Tiny, para poder convertirse en su verdadero yo. ¡Es perfecto!
Asiento. La gente seguirá asumiendo que Phil soy yo, pero él está… bueno, finge que está tratando. ―¡Oh, un mensaje! ―Tiny saca su teléfono, lee el mensaje, suspira ruidosamente, y comienza a tratar de escribir una respuesta con sus manos carnosas. Mientras está tecleando, digo―: Yo elegiré quién lo interpreta.
Tiny asiente distraídamente.
―Tiny ―repito―, me toca elegir a quién lo interpreta.
Me mira. 
―¿Qué? No, no, no. Soy el director. Soy el escritor, productor, director, asistente de diseño de vestuario, y director de las audiciones.
Y Jane dice: ―Te vi asentir, Tiny, ya has aceptado.
Él sólo se mofa, y entonces llegamos a mi casillero, y Jane como que me jala del codo, alejándome de Tiny y dice en voz baja: ―Sabes que no puedes decir ese tipo de cosas.
―Maldito si hablo, maldito si no hablo ―digo, sonriendo.
―Yo sólo. Grayson, yo sólo…. No puedes decir esas cosas.
―¿Qué cosas?
―Esas cosas de chicas lindas.
―¿Por qué no? ―pregunto.
―Porque todavía estoy investigando sobre la relación entre el waterpolo y las epifanías. ―Trata de sonreír, pero es una sonrisa de labios apretados.
―¿Quieres ir a las audiciones de Tiny Dancer conmigo? ―le pregunto. Tiny todavía está escribiendo lejos de nosotros.
―Grayson, no puedo… Quiero decir, como que ya estoy ocupada ¿sabes?
―No te estoy pidiendo que salgamos en una cita. Te estoy pidiendo que vayamos a una actividad extracurricular. Nos sentaremos en la parte de atrás del auditorio, y nos reiremos de los chicos que audicionen para interpretarme.
No he leído la obra de Tiny, desde el último verano, pero según recuerdo, hay como nueve personajes jugosos; Tiny, su mamá (quién tiene un dueto con Tiny), Phil Wrayson, los amores de Tiny; Kaleb y Barry, y luego está esta pareja heterosexual ficticia, que hace que el personaje de Tiny crea en sí mismo o lo que sea. Y hay un coro. Juntándolos a todos, Tiny necesita a treinta miembros del reparto. Me imaginé que tal vez habrían doce personas en las audiciones.
Pero cuando llego al auditorio después de química, ya hay al menos cincuenta personas paseándose tranquilamente alrededor del escenario, y las primeras hileras de asientos llenos de gente esperando a que las audiciones empiecen. Gary está corriendo por todas partes, entregando a todos alfileres de gancho y pedazos de papel con números escritos a mano, que los chicos se están fijando. Y, como son personas que les gusta actuar, todos están hablando. Todos ellos. Al mismo tiempo. No necesitan ser oídos; solamente necesitan estar hablando.
Tomo un asiento en la fila de atrás. Uno cerca del pasillo, para que Jane pueda tomar uno al lado del pasillo. Ella llega justo después de mí, y se sienta junto a mí, evalúa la situación por un segundo, y luego dice: ―En algún lugar allí abajo, Grayson, hay alguien que va a tener que mirar dentro de tu alma, para poder personificarte apropiadamente.
Estoy a punto de responder, cuando la sombra de Tiny pasa por encima de nosotros. Se arrodilla a nuestro lado, entregando a cada uno un portapapeles. 
―Por favor escriban una nota breve acerca de cada persona a quien consideren para el papel de Phil. También estoy pensando en escribir un pequeño papel para un personaje llamado Janey.
Luego marcha con confianza por el pasillo. ―¡Gente! ―grita―, por favor, tomen asiento.
La gente corre hacia las primeras líneas de asientos, mientras Tiny se arroja al escenario.
―No tenemos mucho tiempo ―dice, su voz suena extrañamente afectada. Está hablando como él piensa que la gente del teatro habla, supongo.
―Primero, necesito saber si pueden cantar. Un minuto de una canción para cada uno; si se les vuelve a llamar, entonces leerán para un papel. Pueden escoger su canción, pero sepan esto: Tiny. Cooper. Odia. Over. The. Rainbow.
Salta fuera del escenario dramáticamente, y luego grita: ―Número Uno, haz que te ame.
La Número Uno, una ratoncita rubia que se identifica a sí misma como Marie F, trepa las escaleras junto al escenario, y camina con los hombros caídos hacia el escenario. Mira hacia arriba, a través de sus flequillos, hacia la parte de atrás del auditorio, donde dice, en letras de molde grandes y purpuras: ―LOS WILDKITS ROCKEAN.
La chica procede a probar lo contrario, con una asombrosa mala interpretación de una balada de Kelly Clarkson.
―Oh, Dios mío ―dice Jane en voz baja―. Oh, Dios mío. Haz que pare.
―No sé de qué hablas ―murmuro―. Esta chica es perfecta para el papel de Janey. Canta fuera de tono, ama el pop corporativo, y sale con perras chillonas.
Ella me da un codazo.
El número dos es un chico, un compañero ronco con el cabello demasiado largo para ser considerado normal, pero demasiado corto para ser considerado largo. Canta la canción de un grupo llamado ―Damn Yankees, Jane los conoce ¡Naturalmente! No sé cómo suena la original pero su interpretación a capella, que suena como aullidos de mono, deja mucho que desear.
―Suena como si alguien lo acabara de patear en las bolas ―dice Jane, a lo que yo respondo:
―Si no se detiene pronto, alguien lo hará.

Para el Número 5, estoy deseando una interpretación mediocre de algo inofensivo como ―Over The Rainbow, y sospecho que Tiny también, por la manera en que su energético: ―¡Eso ha sido genial! Volveremos contigo. Se ha vuelto un: ―Gracias. ¿Siguiente? 

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